Cómo Motivarte a Hacer un Presupuesto Personal

Muchas personas saben que es fundamental tener un presupuesto personal para controlar su dinero. Sin embargo, a pesar de que lo saben, no lo hacen.

Existen muchas ideas negativas asociadas con hacer un presupuesto. Normalmente se piensa en hacer un presupuesto como algo aburrido. Un mal necesario. No es algo que se va como algo particularmente divertido. Probablemente esta asociación viene de cuando veías a tus padres preocuparse por el dinero.

Hace muchos años un tipo llamado William Edwards Deming dijo que “no puedes administrar lo que no puedes medir”. El mismo tipo revolucionó los sistemas de producción en Japón y los volvió el país competitivo que todos conocemos. Así que podemos suponer que tenía algo de razón al decirlo.

Entonces, si sabemos que hacer un presupuesto es la herramienta más útil para controlar tus finanzas, pero aún así no lo hemos hecho… ¿cómo podemos convencernos de hacer uno?

En lugar de enfocarte en lo que percibes como algo aburrido, innecesario o simplemente tedioso.. enfócate en estos beneficios de tener un presupuesto:

Libera tu Mente

La mente humana es una maravilla, no hay duda de eso. Pero tiene una forma extraña de actuar algunas veces.

Por ejemplo, si tu mente considera que no tienes tus gastos bajo control te bombardeará con preguntas como: ¿me alcanzará este mes para pagar mi cuenta de internet? ¿cuánto dinero he gastado hasta ahora en ropa? recuerdo haber visto $200 en la cuenta del banco, ¿podría usarlo para finalmente comprarme ese iPhone que quiero?

Lo peor, es que te bombardea con esas preguntas en los momentos en los que realmente no puedes hacer mucho al respecto, por ejemplo, cuando estás en una reunión aburrida con tu jefe.

Si por el contrario, pones en papel tu plan de gastos del mes y lo visitas cada cierto tiempo para mantenerte en el camino correcto, te librarás del estrés de estar recordando cuándo quieres gastar en cada cosa, a cada momento.

Está Bien Equivocarse (así aprendes)

Otro de los grandes obstáculos para hacer un presupuesto es creer que tienes que registrar el 100% de tus movimientos de dinero.

Esto no es muy realista especialmente si nunca has tenido el hábito de registrar tus gastos. En lugar de preocuparte porque tu presupuesto refleje hasta el último centavo que ha pasado por tus manos, enfócate en desarrollar el hábito por sí mismo. Y poco a poco incrementa el nivel de detalle hasta lograr tener el control desado.

Por sí mismo esto será un gran ejercicio de autoconocimiento que tendrá impacto en muchas áreas de tu vida, no sólo en tu economía personal.

Mejora tu Toma de Decisiones

Finalmente, piensa en todas las veces que has querido ahorrar para lograr alguna meta de largo plazo. Por ejemplo comprar un auto nuevo, irte de vacaciones, o casarte. Pero te has autosaboteado al realizar gastos fuera de tu prespuesto, que al final sólo te alejan de tu meta.

Esto es básicamente un problema de toma de decisiones. En el momento en el que estás tomando tu decisión, necesitas tener la información organizada y accesible para poder evaluar el impacto de tus gastos.

Conclusión

Hay muchas razones por las cuales hacer un presupuesto y aplican para casi cualquier persona. Hacerlo es en realidad más fácil y útil de lo que parece en principio. Pero si aún no estás convencido/a de que hacer un Presupuesto Personal es lo tuyo o de si realmente tendrá algún beneficio, sólo te queda una opción: inténtalo y evalúa los resultados tu mismo/a.

Puedes intentarlo sólo como un ejercicio mental. Piensa, ¿qué sería mejor experimentar: un mes en el que tienes un plan y un registro de lo que sucedió con tu dinero, o un mes en el que no sabes si puedes gastar o no en algo, cada vez que sacas la billetera?

¿Estás listo/a para hacer tu presupuesto? Utiliza esta guía práctica para hacer tu presupuesto personal o suscríbete al boletín de Economía Personal para recibir (entre otros recursos gratuitos) una plantilla con todo lo que necesitas para comenzar tu presupuesto.

¿Cuáles deben ser los porcentajes en mi presupuesto?

Una de las preguntas que recibo ocasionalmente de los lectores es:

¿Podrías por favor indicarme cuáles son los porcentajes correctos que debería asignar a cada categoría de mi presupuesto?

Después de analizarlo detenidamente por unos días llegué a los…

Porcentajes Absolutamente Correctos para tu Presupuesto, Garantizado

Sin mayor introducción, los porcentajes son:

50% – Ahorro
20% – Entretenimiento
5% – Gastos Básicos (Energía, Teléfono, Agua, Gas, etc)
5% – Educación de tus Hijos
25% – Pago de tus Tarjetas de Crédito
35% – Pago de mis Tarjetas de Crédito (gracias!)

Esta es la forma correcta de hacerlo. Cualquier cosa diferente, está MAL.

Bien, ahora en serio…

Mientras ibas leyendo los porcentajes de arriba probablemente ibas pensando en lo ridículo que suena gastar 5% en tus gastos básicos y 35% en mis tarjetas de crédito. Si eres observador/a incluso pensaste “esto suma 140%!”.

Si no lo notaste antes, acabas de subir a verificar la suma.

Pero la pregunta importante es: ¿cómo supiste que los porcentajes eran un chiste?

En realidad, es posible que haya alguien que sí quiera tener estos porcentajes de gastos (aunque sin la parte de mis tarjetas de crédito… talvez). Imagina alguien que aún vive con sus padres, no tiene mayores responsabilidades y trabaja sólo para si mismo/a. No es tan descabellado pensar que gaste 20% de sus ingresos en diversión y esté ahorrando un poco para sus futuros hijos.

La idea es que los porcentajes que funcionan para ti pueden ser inútiles para alguien más. Para encontrar los que tienen sentido para tu situación particular debes dar un paso atrás y ver desde una perspectiva más ámplia. Debes pensar en más que simplemente ¿cómo distribuyo mi dinero? Tu finanzas deben estar en concordancia con el resto de tu vida.

Esto puede ser más difícil que simplemente usar los porcentajes que alguien más usa, pero seguramente sabes que no soy partidario de buscar una solución rápida.

Para tomar una decisión desde una perspectiva más ámplia debes mezclar estos dos ingredientes:

  • Tus Metas
  • Experimentación

Tus Metas

Esto es bastante intuitivo. Una persona que está en su primer empleo, se acaba de graduar de la Universidad, no tiene hijos y quiere iniciar un negocio, ve la vida de forma muy diferente que alguien que tiene una familia con 3 hijos y está buscando un ascenso en su empleo.

Las cosas que valora cada persona son diferentes. La importancia que recibe cada valor con respecto a otros valores es diferente, y por ende, las metas que establece cada uno son diferentes.

Por esto es crucial que antes de pensar en porcentajes para tu presupuesto, primero tengas claras tus metas a corto y mediano plazo, porque de ellas se derivan las cosas en las que vas a gastar e invertir tus recursos, incluyendo obviamente, tu dinero.

Si tus metas no están claras, terminarás gastando en cualquier cosa que se te ponga en frente. O quizás en cosas que valoras simplemente por condicionamiento social y no por elección consciente. O probablamente un día gastes en algo impulsivamente, sólo para sentirte culpable unos días después cuando lo analizas pensando en el futuro.

Esta es percisamente una de las razones por las que insisto en que no debes ahorrar para “el futuro”. Incluso metas de más de 3-5 años no son muy útiles para tomar decisiones como cuánto y para qué ahorrar, o los porcentajes de gastos de tu presupuesto.

Y no quiero decir que no deberías tener metas a largo plazo. Simplemente, las metas a largo plazo son motivadores generales que debes descomponer en metas más pequeñas y manejables. Un general del ejército puede tener la meta de “ganar la guerra” pero eso no le ayuda a tomar las decisiones del frente de batalla.

Una vez que tienes una serie de metas claras para, digamos, uno o dos años, debes descomponerlas en sub-metas mensuales. De nuevo no sólo me refiero a metas de dinero. Puede ser que se trate de proyectos que aparentemente no tienen nada que ver con tus finanzas, pero la claridad que obtendrás al especificar tus metas impactará por completo la forma en que tomas decisiones, incluyendo las de tus gastos.

Experimentación

El segundo ingrediente para establecer tus porcentajes de gastos es atreverte a experimentar y equicovarte.

Planificar es una tarea esencial para lograr tus metas. Pero ninguna cantidad de planificación por adelantado te preparará por completo para la realidad. Una vez que comiences a implementar tus planes debes adoptar cierta flexibilidad para poder sobreponerte a los imprevistos.

En términos prácticos, hablando de porcentajes en tu presupuesto, esto significa que escojas cualquier porcentaje para tus categorías de gastos. No tienen que ser perfectos, basta con que sean suficientemente buenos. Pero debes asegurarte de evaluar (al final del mes, por ejemplo) cuáles fueron tus resultados en términos de tus metas y hacer los ajustes necesarios.

Dudo mucho que cometas algún error catastrófico que desencadene la tercera guerra mundial. Te equivocarás y sobrevivirás y el presupuesto del siguiente més será diferente. Esas son las cosas que son variables. Lo permanente son tus metas y lo que logres aprender de tus equivocaciones.

Déjame repetir esto para que quede claro: está bien equivocarse. Desafortunadamente la sociedad le ha dado una muy mala fama a las equivocaciones y la mayor parte del tiempo vivimos con temor a equivocarnos. Sin embargo, las equivocaciones son la fuente más efectiva de aprendizaje.

Ahora comparte en los comentarios ¿cómo has establecido tus propios porcentajes para tu presupuesto? ¿cuáles son los gastos más difíciles de estimar? ¿y cuáles son los más difíciles de cumplir?

¿Por Dónde Empiezo a Mejorar mis Finanzas?

Una de las preguntas frecuentes que recibo de lectores que están empezando el viaje hacia unas finanzas sanas es: “¿por dónde empiezo? Mis finanzas están tan desordenadas que ni siquiera se por dónde empezar!

Esto es natural. Nuestras finanzas están enlazadas fuertemente con el resto de nuestra vida, por lo que los problemas financieros pueden convertirse fácilmente en un un problema abrumador.

En este artículo, vamos a explorar este problema. Veremos cuál es la forma en que la mayoría de personas reacciona ante esta situación, por qué lo hace, por qué no funciona y cuál sería una mejor alternativa para salir del gatuperio.

La Reacción Natural

La mayoría de personas se da cuenta de que tiene problemas financieros cuando:

  • Tiene una sensación de que el dinero “se fuga”. Se va y no deja dicho a dónde
  • Las deudas comienzan a caminar más rápido que sus dueños. Les van pisando los talones.

Cuando esto sucede, se disparan los detectores internos de peligro y entramos en modo de emergencia.

Por lo tanto, la reacción natural es enfocarse con toda la energía posible en gastar menos y pagar las deudas. Enfocarnos en reducir gastos y/o pagar las deudas tiene el potencial de eliminar —al menos temporalmente— las presiones financieras más urgentes.

Desde un punto de vista puramente financiero, la reducción de gastos y el pago de deudas son las opciones inteligentes. Pero debemos recordar que estamos hablando de finanzas personales.

Somos humanos, por lo tanto hay que ver más allá del simple problema matemático.

Enfocarse sólo en estas áreas puede producir resultados en el corto plazo pero es difícil mantener la motivación por mucho tiempo.

Quizás comiences a pagar un poco más a las deudas hasta que te vuelves a sentir fuera de peligro inminente, y no llegas a comprometerte a hacer cambios profundos en tus finanzas. O haces algunos recortes en tus gastos pero en cuanto vuelves a tener oportunidad repites los mismos patrones de conducta.

Así, tus deudas vuelven a acumularse, tus gastos vuelven a crecer sin control y vuelves al punto de inicio. Repites el ciclo. Y nunca tus finanzas parecen estar bien.

¿Por qué escogemos este camino?

Concentrarse en las soluciones que tienen sentido desde un punto de vista financiero no necesariamente es lo mejor. Además del factor matemático de que estás gastando más de lo que ganas, existen factores emocionales y mentales que son la raíz del problema.

La mayoría de personas ya sabe esto, pero sigue enfocándose en las soluciones transitorias porque están condicionadas a pensar que esas son las acciones “inteligentes”. Si le preguntas a cualquier persona ¿qué deberías hacer en una situación así?, lo que sugerirá es que gastes menos o que pagues tus deudas (duh!). Esta influencia puede ser tan grande que puede provocarte sentimientos de culpa si no lo haces.

Además, es una forma de falso logro.

Te esfuerzas por gastar menos y pagar las deudas. El estar en una situación así se vuelve parte de tu identidad. Te identificas con personas en situaciones similares, hablan de sus problemas, se quejan juntos de los factores externos que no pueden controlar, etc.

Y no quiero decir que esté mal comentar la situación con otras personas o buscar soluciones juntos. El problema es cuando simplemente se habla de la situación y nunca se llega a actuar para corregirla.

El Inicio de un Camino Diferente

Si ya sabes que esta forma de actuar no te ha llevado a solucionar los problemas, déjame sugerirte un enfoque ligeramente diferente.

El primer paso, si tienes problemas financieros, es trabajar en algo que te gusta.

No empieces por hacer un plan detallado sobre cómo pagarás tus deudas, ni dediques tu tiempo libre a buscar todos los descuentos que puedas para reducir tus gastos un poco.

Lo que quiero decir es que toda tu energía extra, que normalmente enfocarías en pagar más a tus deudas o reducir tus gastos, la enfoques en asegurarte de que estás trabajando en algo que no sólo te da ingresos sino que te da alguna satisfacción.

¿Significa eso que deberías dejar de pagar tus deudas y correr a renunciar a tu empleo de inmediato?

No necesariamente. Si quieres renunciar a tu empleo (ya sea para trabajar por tu cuenta, o conseguir uno diferente), por supuesto hazlo, hay muchas razones para hacerlo. Pero no todos tienen la misma tolerancia hacia este tipo de riesgo.

Si no eres del tipo de persona que haría algo así, al menos enfócate en incorporar gradualmente alguna actividad satisfactoria y productiva en tu vida. Lo más común es tratar de convertir un pasatiempo en negocio, ofrecer consultorías profesionales sobre tus áreas de experiencia, explotar tu conocimiento a través de un sitio Web, etc.

Comenzar por hacer un trabajo que te cause satisfacción te proveerá de una motivación totalmente diferente a la que te podría proveer el simple hecho de pagar X deuda, pero seguir en la misma rutina de siempre. O reducir en Y categoría de gastos sin que haya un beneficio más allá que el de haber ahorrado en Y categoría de gastos.

Hacer un trabajo que te cause satisfacción te dará también una sensación de equilibrio desde la que es más fácil tomar decisiones en otras áreas. ¿Qué crees que sería más fácil: reducir gastos teniendo el objetivo claro de potenciar tu nueva carrera o reducir gastos para seguir haciendo lo mismo de siempre?

Hacer un cambio de esta naturaleza es difícil. Precisamente por eso, creo que debería ser lo primero en lo que te enfocas.

Muchas personas consideran que un cambio de empleo o carrera está en algún punto del camino hacia una mejora de su vida y sus finanzas; pero lo dejan siempre para después. Después de pagar las deudas, después de ahorrar X cantidad, después de estudiar una maestría, después de comprar un automóvil, etc.

Siendo una de los cambios más difíciles de hacer, es uno de los cambios con mayor potencial de satisfacción y rentabilidad. Por lo que mi propuesta es que, en lugar de posponerlo indefinidamente, enfrentes el problema de frente, lo más pronto posible.

Una vez que estás trabajando en algo que te causa satisfacción real (o al menos, estás tomando acciones concretas para lograrlo), ¿en qué deberías enfocarte?

El segundo paso es ahorrar.

Así es, todavía no te enfocas en una estrategia para pagar tus deudas, o usas tu tiempo en reducir hasta el último centavo tus gastos. Si en el camino pudiste hacer algo extra al respecto, genial, pero no es tu enfoque principal.

Las razones por la que es tan importante comenzar a ahorrar son:

  • Si has acumulado deudas porque has tenido imprevistos o emergencias, lo que menos quieres ahora es que se presente una nueva emergencia y tengas que cavar una agujero aún más grande.
  • Establecer metas de ahorro y lograrlas es una actividad que va mucho más allá de simplemente guardar dinero. Para mucho es un ejercicio de voluntad, estrategia y mucho esfuerzo. Desarrollar el hábito de ahorrar (qué básicamente es el hábito de posponer una gratificación) es fundamental para cualquier otra área de la vida.

Y recuerda no ahorrar para “el futuro”.

En Resumen

  1. Encuentra trabajo que te cause satisfacción y no sólo que te pague. No importa si no es algo a tiempo completo todavía. Lo importante es empezar.
  2. Desarrolla el hábito de ahorrar para metas específicas. Prépárate para que en caso de emergencias no tengas que recurrir —de nuevo— a las deudas.
  3. Incorpora estrategias más complejas para pagar tus deudas, invertir, desarrollar negocios, etc.
  4. Cuando tengas tiempo averigua qué significa la palabra gatuperio. Yo la conocí hasta hoy. 🙂

Plantilla de Presupuesto Personal

Una plantilla para hacer un Presupuesto Personal es lo que más me han pedido desde que actualicé el artículo sobre cómo crear tu propio presupuesto.

Y eso es justamente lo que acabo de agregar a la Colección de Recursos de Economía Personal: Una hoja electrónica (compatible con Excel, OpenOffice.or, Numbers) para realizar tu presupuesto personal.

Una vez que te suscribas al boletín recibirás acceso, no sólo a esta Plantilla de Presupuesto Personal, sino que también recibirás acceso a todos los recursos (al día de hoy son 3 descargas) de la colección.

Categorías Ilimitadas

Muchas de las plantillas que encuentras en internet vienen con una cantidad definidas de categorías de ingresos y gastos y tienes que adaptarte a ellas. A veces puedes cambiarlas, pero no puedes agregar más. Esto es frustrante porque no todos tenemos la misma forma de ver nuestros gastos.

Una de las ventajas de la plantilla que he publicado es precisamente que no te limita a cierta cantidad de categorías para tus ingresos o gastos. Puedes tener tantas (o tan pocas) como tú quieras.

Cómo Descargarla

Como mencioné antes, lo único que debes hacer es suscribirte al boletín para recibir acceso a la Colección de Recursos que he publicado. Como suscriptor del boletín también recibirás artículos y consejos extras y te avisaré cuando publiqué nuevos recursos.

La razón por la que los recursos no son enteramente públicos es que prefiero asegurarme de que las personas que las descarguen sean personas que están listas para tomar acciones reales para mejorar sus finanzas.

Si dejara la descarga libre, habrían muchas personas que lo descargarían y luego se olvidarían de ellos. Prefiero que los descarguen las personas que han decidido no sólo usar la plantilla, sino también recibir información útil sobre finanzas en su correo. ¡Ese el tipo de personas que me interesa que usen los recursos!

Trabajo en Progreso

Aunque puse empeño en que esta Plantilla de Presupuesto Personal sea tan útil y flexible como fuera posible, aún la considero un trabajo en progreso. De hecho, creo que este es un buen punto de inicio para una herramienta mucho más completa que pueda apoyarte en tus finanzas. (hint: webapp).

Así que, si te decides a usarla (o al menos a descargarla para conocerla) me encantaría que me dieras tu retroalimentación. Ya sabes cómo contactarme.

Economía Familiar para Padres de Gemelos

Este es un artículo invitado escrito por Franck Scipion, autor del blog Ingresos Al Cuadrado, y feliz papá de mellizas.

Cuando Víctor me propuso escribir en su blog sobre un tema de finanzas personales, reconozco que la verdad es que al principio lo pensé un poco, porque yo no soy ningún experto en temas de finanzas, sean para empresas o para familias. Pero luego pensé un poco en mi propia historia y entonces sí, me di cuenta de que compartirla con el público del blog de Víctor podía llegar a ser interesante.

Tu vida puede cambiar del día a la mañana

Te quiero contar hoy cómo a finales de 2007 mi vida cambió cuando de repente mi mujer me anunció que en vez de tener un hijo íbamos a tener dos. Mis dos chicas que se llaman Luna y Mar, y me han cambiado la vida, por supuesto para bien. Eso de tener hijos y una familia es un regalo de Dios y desde que han nacido las niñas puedo disfrutar de su alegría y de su energía día tras día.

Pero también es cierto que el hecho de pasar de repente, de una situación de vivir en pareja a llegar a ser padres por partida doble, es un tema que tiene un impacto muy fuerte en tu vida. Bien, como te estaba contando, a finales de 2007, con mi mujer Mayte vivíamos en el centro de Madrid, en un piso pequeño pero súper céntrico. Y podíamos disfrutar de todos los placeres de vivir en el centro de una capital: amigos, ocio y cultura.

Cuando me anunció que íbamos a ser padres de mellizas empecé poco a poco a reflexionar sobre esta nueva realidad y rápidamente tomé una primera decisión.

En aquel entonces estaba trabajando en mi propio negocio que había montado con un socio. Y la verdad es que el negocio funcionaba, pero tampoco había acabado de despegar, aunque ya tenía 4 años y habíamos pasado ya lo más difícil. La verdad es que yo no estaba feliz con el negocio. Y cuando se te plantea una noticia como ésta, te ayuda a tomar decisiones. En ese entonces tuve claro que era el momento de pasar a otra etapa y decidí volver al trabajo por cuenta ajena. Volví a ser empleado.

En poco más de tres meses, conseguí un nuevo trabajo nuevo, cambié de piso y pudimos mudarnos a un nuevo piso menos céntrico en Madrid, estamos acá al lado del Aeropuerto. Es un piso mucho más grande, tiene tres habitaciones. Antes solamente teníamos dos. Conseguimos entrar aquí antes del parto, cosa que era muy importante para nuestra tranquilidad. Y un domingo por la mañana, el 3 de agosto del 2008, fuimos al hospital para darles la bienvenido en el mundo…

Una mirada en perspectiva

Si tengo que mirar un poco el aspecto económico de esto de pasar a ser padres –y en mi caso padre de mellizos–, la verdad es que tiene un impacto muy importante sobre las finanzas personales. De hecho hay un informe que quiero compartir contigo. Es un trabajo de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios, la CEACCU. En su web, podrás encontrar el segundo informe sobre “Lo que cuesta un hijo“, actualizado a mitad de 2008.

Este informe –que se basa en familias españolas– nos presenta una proyección del gasto familiar por etapas de la vida de tu hijo, hasta los 18 años. En mi caso hay dos etapas que quiero repasar contigo. La de 0 a 1 años y la de 1 a 3 años, ya que mis hijas al día de hoy acaban de cumplir dos años y creo que es interesante mirar un poco lo que nos dice este informe, porque yo te lo puedo confirmar al haberlo vivido muy de cerca.

El primer año, el año de todos los gastos

El primer dato francamente alucinante de este informe es que el gasto medio anual para un hijo en la etapa de 0 a 1 año, como mínimo está alrededor de 7 mil euros anuales, y puede llagar hasta 11.250 euros anuales. O si lo prefieres en dolares americanos de 8.900 US $ a 14.300 US$ / año. Entiendo que el importe total del gasto será muy variable en función del PIB por capita de cada país, pero el análisis de al distribución del gasto si es interesante y valida para todos.

¿De qué se compone este gasto? Se compone básicamente de partidas muy equilibradas como:

  1. La alimentación, casi 133 euros al mes;
  2. Higiene, más de 100 al mes, lo que incluye todas las cremas, pañales, colonias y todo lo que hay que proveer
  3. Temas de ropa y calzado, más o menos 100 euros al mes
  4. Temas de educación, entre 1000 a 3000 euros al año. En este caso estoy hablando de guardería. Sabrás que al principio normalmente la mamá o el papá pueden quedarse con los niños. Pero rápidamente cuando ambos padres estén trabajando vas a necesitar una ayuda externa. Entonces en función de si vas a una guardería pública o si vas a una guardería privada o una canguru (baby sitter) pues los gastos pueden variar de familia en familia.
  5. Temas de juguetes, que en esta era no suelen ser muy altos, porque normalmente la gente te regala los juguetes y los bebes prefieren las cajas al mismo juguete!
  6. Temas de sanidad y esto va variando en función de la salud del niño y va de 300 a 1000 euros al año
  7. Y luego están todos los extras, entre 1800 y 3000 al año, lo que incluye muebles, cunas, cochecito, cambiador. El sinfín de equipamientos que tienes que comprar para cuidar a tus hijos
  8. Si eres creyente y quieres organizar un bautizo pues también tendrás un coste adicional

Como ves, el informe no sólo contempla el gasto más visible que suele ser el gasto de alimentación y pañales, sino que intenta realmente contemplar todos los demás gastos, y visto así te topas con un bonito Iceberg

La cuenta anual nos deja bastante impactados, ya que una vez que estás haciendo el repaso de estos gastos, la verdad es que gastarte entre 7 y 11 mil euros al año para un hijo (en mi caso tengo dos, imagínate lo que significa esto) es mucho dinero. Por supuesto que no quiero limitar mi análisis a un aspecto financiero. Nadie tiene hijos por un tema financiero, pero sí es cierto que debes estar preparado en tus finanzas para poder apoyar económicamente al crecimiento de tus hijos.

Del primer año al segundo hay cierto cambio en la distribución de gastos. Se suele gastar más en alimentación, alrededor de 3000 euros/año, casi una subida de cien euros al mes, entre el primero y el segundo año. La higiene baja un poco, pero se mantiene dentro de los 1000 euros al año, al igual que la ropa y el calzado.El tema de la educación también es estable, suelen costar un pellín más, y el gasto mínimo está alrededor de 1900 euros, pero puede llegar a 2800 euros. Pero hay una subida fuerte en el tema de juguetes, ya que tus hijos te van pidiendo más cosas. Y en los demás temas se mantienen más o menos estables. Otra vez el segundo año te vuelves a gastar entre 7 y 11 mil euros. Y quizás un pellín más. Como media puedes considerar que hay casi 500 euros más de gasto anual.

Tener hijos no es un negocio

Yo lo he vivido, realmente he realizado un seguimiento económico de los gastos y la verdad es que realmente nos hemos gastado este dinero. Entonces cuando de repente te vienen dos niños de golpe, y no quiero imaginar para los padres que tienen tres o más, realmente el tema financiero puede ser un tema central que tendrás que contemplar.

También es cierto que en el caso de España hay ciertas ayudas para los padres. Esto es hasta ahora, porque ya está anunciado que se va a eliminar esta medida. El gobierno te daba 2.500 euros por el nacimiento de un hijo, pero esta ayuda va a desaparecer debido a la crisis económica que está atravesando el país.Lo que se mantiene es una ayuda de 100 euros al mes por hijo durante los primeros tres años de vida.Luego hay algunas pequeñas ayudas de desgravación de impuestos y otras asistencias que ofrecen las comunidades autónomas. Pero tampoco debes esperar que las ayudas del gobierno o de las comunidades autónomas sean de mucha gravitación si contemplas el gasto total del período.

Mi receta personal

Dale un año sabático a tu tarjeta de crédito

Lo primero que te tienes que plantear –y quizás aquí te voy a dejar un par de trucos que nos han funcionado bien a nosotros– es tener cuidado con las tarjetas de crédito. En nuestro caso hemos tratado de reducir al mínimo las compras con tarjetas y gastarnos sólo el dinero que hemos tenido.

Analiza tus gastos manteniendo un libro de gastos

Lo que hemos hecho también desde el nacimiento de las niñas, fue que yo empecé mes a mes a hacer un seguimiento de los gastos que teníamos. Mediante el servicio online del banco me bajaba todos los movimientos y organizaba los gastos por tipos. Y la verdad es que ayuda mucho tener una constancia de lo que estás gastando mes a mes. En algunos casos, hemos podido aplicar medidas correctivas, porque notamos que había meses en que se nos disparaban los productos. Si tienes una empresa, es tener un libro. Pues si aplicas esta sencilla herramienta a tu economía familiar, podrás aprender muchísimas cosas sobre tus hábitos financieros.

No a las marcas

Debes tener en claro que si compras los pañales más caros podrás ver que te saldrán entre 22 y 23 céntimos la unidad, estoy hablando de marca Dodot o Huggies. Si compras una marca blanca te va a costar la mitad. Usamos una media de 12 pañales al día con las chicas. Estamos hablando de un posible ahorro de 500 euros/año. Entonces al fin y al cabo son cosas que van sumando. También creo que los bebés no necesitan ropa de marca porque a ellos les da exactamente igual y con que el pijama sea bien hecho y en invierno proteja del frío y en verano le impida sudar, pues esto es lo que debes buscar en ropa. Antes que nada, ir a los productos básicos.

El gasto no lo es todo, piensa en poder adquisitivo

Luego otro tema muy importante en nuestro caso es que los dos estamos trabajando y por supuesto nos hemos dado cuenta en seguida de que deberemos seguir haciéndolo, por lo cual hemos recurrido a una persona externa que vine a casa y hasta ahora sigue yendo todos los días. A partir de este año las niñas van a entrar en la guarde pública y esto es un cambio. Hasta ahora hemos podido disfrutar de las niñas, pero a la vez había una persona que estaba dedicada al cuidado de ellas, lo que le permitía a mi mujer seguir trabajando desde casa.

Claro, tienes que hacer cálculos correctos. Tienes que calcular si el hecho de que el padre o la madre dejen de trabajar te va a costar más que si eliges pagar a una persona que venga a ayudar a tu casa. En nuestro caso era obvia le conveniencia de que mi mujer Mayte siguiera trabajando en sus temas, pues era más importante. Si dejaba de hacerlo, restaría más ingresos que los gastos que tenemos que solventar por la persona que viene a ayudar. Entonces es un cálculo básico de cuánto va a ingresar menos cuánto te cuesta esta persona que viene a ayudarte.

El nacimiento de un hijo te hace pensar en el futuro

El nacer de un hijo te hace proyectarte a largo plazo, y eso es un ejercicio muy positivo. Creo que es un momento interesante para plantearse vías de ingresos adicionales. Lo normal será que estés como yo, empleado trabajando para una empresa. Entonces siempre será oportuno buscar nuevas formas de sacar algún dinerillo que te vendrá muy bien.

  • Animarte a montar pequeños proyectos de consultoría
  • Intentar brindar capacitaciones de forma puntual y esto también te puede ayudar a recaudar un poco más.

De todas formas, mi recomendación es que procures pensar en lo que llamamos los ingresos pasivos. Son ingresos que te permiten recibir algo de dinero, normalmente no es mucho por cada actividad, pero será un flujo constante que no requerirá de tu participación muy activa. Porque cuando acabas de ser padre, la verdad es que tienes muy poco tiempo y duermes poco, entonces tampoco te puedes meter en el desafío de montar un nuevo negocio.

Si tienes dinero puedes comprar un piso y ponerlo en alquiler. Escribir un libro (si logras que te lo compren) es también una fuente de ingresos pasivos (cobro por derecho de autores). Y si no tienes poco fondo para invertir, cualquier actividad que puedes desarrollar online puede ser un tema interesante para ti y convertirse en un pequeño complemento a nivel de ingresos que te ayude a aguantar el tirón de estos gastos iniciales de los tres primeros años de vida.

Concluyendo esa mini guía del gasto familiar para padres de gemelos

A modo de conclusión quería decirte que, por supuesto, la decisión de armar una familia y de tener hijos no tiene nada que ver con una decisión económica, pero sí creo que es importante contemplar el aspecto económico antes de tomar esta decisión pues es posible que algunas familias lo pasen mal. Tampoco debes creer que los gastos sean solamente durante los tres primeros años y que después vaya bajando este año. Tener un hijo, según el tipo de educación que le quieras dar, te va a costar algún dinero, pero en cualquier caso tienes que asumir que te vas a gastar alrededor de diez mil euros anuales básicamente en su educación al principio y puede llegar a superar los 20.000 euros anuales en la adolescencia, según el tipo de educación que quieras dar tu hijo.

Al mismo tiempo, creo que tener hijos te permite tener una visión más a largo plazo. Y en este caso, para la gente que tiene un trabajo como empleado y está más o menos contento con su posición creo que es un buen momento para plantearse proyectos nuevos. Podrán ser del tipo “marcas personales” en blogs, o bien intentar compartir lo que sabes con los demás en Internet. Son proyectos que tal vez a corto plazo no te van a traer nada, pero si los miras a tres o a cinco años, perfectamente te pueden llegar a desarrollar una segunda fuente de ingreso que en el futuro te ayude en la educación de tus hijos.

Esto es todo para este artículo invitado y quería agradecer a Víctor la oportunidad que me dio de brindarte mi historia y poder compartir contigo unos cuantos trucos sobre economía para padres de gemelos. Aunque somos un nicho, ¡si existimos!

Si me haces comentarios, en la medida en que yo pueda responderte lo haré encantado, pero no te olvides que no soy ningún experto en tema de finanzas personales ni en economía para empresas. Sólo quería compartir mi historia contigo.

Franck ScipionFranck Scipion, es el autor del blog Ingresos Al Cuadrado, donde brinda consejos prácticos sobre Como Crear un Blog y cómo generar Ingresos Pasivos para mejorar tu día a día.


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Flujo de Efectivo

Los viernes en Economía Personal aprenderemos conceptos básicos de Finanzas y cómo pueden aplicarse a nuestras vidas.

Hoy hablaremos sobre el Flujo de Efectivo.

¿Qué es y para qué sirve?

En las finanzas empresariales el análisis de flujo de efectivo (o flujo de caja) es, en pocas palabras, un análisis de la liquidez de la empresa en un rango de tiempo.

Este análisis es importante porque no basta saber si una empresa genera o no ganancias. Es igual de importante saber si se cuenta con el efectivo necesario para realizar gastos en el momento oportuno.

En tus finanzas personales, este concepto es igual de importante. Yo lo llamo “Liquidez Oportuna”. Y se trata básicamente de responder a la pregunta ¿tendré efectivo disponible en el momento en el que lo necesito?

Liquidez Oportuna

La forma más fácil de comprender el concepto es con un sencillo ejemplo.

Supongamos que ganas $2000 al mes, dividido en dos quincenas de $1000 cada una. Tus gastos totales son de $1700 por lo que cada mes te quedas con $300 en efectivo para iniciar el siguiente mes. Pero resulta que el día 4 del siguiente mes debes pagar $400 de tu cuenta de energía eléctrica.

Técnicamente, tus ingresos son suficientes para cubrir todos tus gastos, pero en este momento tienes un problema de liquidez. Tu segunda quincena aún no llega así que sólo tienes dinero potencial, no efectivo. En otras palabras, tu liquidez no es oportuna.

En una situación así podrías recurrir a una tarjeta de crédito para realizar tu pago y al final del mes, pagar de contado a tu tarjeta para no acumular intereses.

¿Pero que pasaría si el pago que tienes que hacer es el de tu tarjeta de crédito? Ouch.

¿O qué pasaría si no tienes una tarjeta de crédito? ¿O la tienes pero prefieres no usarla para no abusar de ella?

Y el cuadro se complica aún más cuando involucras otros gastos: ¿necesitas efectivo para gasolina todas las semanas? ¿vas al supermercado varias veces al mes? ¿tienes varias tarjetas de crédito con diferentes fechas de pago?

En situaciones así es muy útil contar con una planificación por fechas para tus gastos. Esta planificación va de la mano con tu presupuesto personal.

Tu presupuesto debe responder a las preguntas: ¿en qué y cuánto voy a gastar? Mientras que el anáslisis de flujo de efectivo debe responder: ¿cuándo lo voy a gastar?

Puedes verlo como agregarle una tercera dimensión (tiempo) a tu presupuesto personal.

Veamos cómo.

Plantilla de Flujo de Efectivo

Para que sea fácil seguir el ejemplo, he creado una versión básica de un análisis de flujo de efectivo en una hoja de cálculo de Google. Este es un ejemplo sólo de lectura (no puedes modificarlo) pero más bajo te dejo el mismo ejemplo en un archivo de Excel que puedes descargar.

En el ejemplo de la derecha, puedes ver que al realizar el gasto opcional ($300) antes de la recibir el pago de la primera quincena quedaríamos en una posición problemática al momento de realizar el gasto del supermercado. Básicamente, nos hacen falta $100.

En este caso, la solución es simple: posponer el gasto hasta cualquier día después del 15.

En casos más complejos la solución puede involucrar mover otros gastos de fecha, reducir algunos gastos temporalmente o simplemente decidir que deberás ahorrar a lo largo de varios meses para tener el efectivo necesario.

De cualquier modo, esta herramienta te permite jugar con las fechas de las salidas o entradas de dinero para optimizar tus finanzas.

Tu Tarea

Si no lo has hecho dale un vistazo a la plantilla. Aún cuando decidas no implementar algo idéntico, puede darte ideas sobre cómo mejorar tu presupuesto agregándole el factor tiempo. Por supuesto, si no lo haz hecho, aquí hay una guía para iniciar tu presupuesto.

Si te gustó la plantilla o quieres adaptarla a tus necesidades descarga el archivo (en formato de Excel):

Descarga la plantilla de Flujo de Efectivo.

Y por supuesto, déjame saber en los comentarios si te ha servido esta información o cuéntanos si has hecho algo similar con tus finanzas y cuál ha sido tu experiencia.

Cómo Gastar sin Sentir Culpa

Creo que uno no necesita tener muchísimos problemas de dinero para necesitar controles de finanzas personales. Pero sí creo que no todos necesitan el mismo grado de control para sus finanzas.

Esto es cierto, por ejemplos, para personas solteras o parejas sin hijos que llevan un estilo de vida suficientemente simple y/o predecible. Opuesto a, por ejemplo, una familia con varios hijos o alguien que está atravesando un período difícil en sus finanzas.

Para estos casos, hay una técnica que permite establecer un mínimo control de gastos que les permite tener cierta cantidad libre de dinero que pueden gastar sin culpa ni ansiedad.

¿Cómo? 2 puntos clave: consolidar y automatizar

Consolidar

Consolida todas tus salidas de dinero en uno o dos días (preferiblemente un fin de semana). Ejecuta todo este día. Por ejemplo, pagos de tarjetas de crédito, servicios básicos, supermercado, colegiaturas, cortes de cabello… todo lo que puedas.

Algunos gastos quedan fuera de este alcance; por ejemplo, no puedes comprar por adelantado toda la gasolina que necesitas en el mes. En tales casos, aparta el dinero que necesitarás en todo el mes. La forma de hacerlo depende de tus gustos. Podría ser en un sobre etiquetado o en un frasco o incluso una cuenta bancaria separada.

Recuerda que cualquier meta de ahorro o inversiones deben ser tomadas en cuenta durante este fin de semana.

Automatiza

Cuando ya tienes todo consolidado automatiza la mayor cantidad de gastos/pagos. Muchos bancos ofrecen servicios de pago automático de servicios básicos y tarjetas de crédito. Otros servicios por suscripción como gimnasios ofrecen también cargos automáticos. Durante tu fin de semana financieros, únicamente verifica que se hayan realizado sin problema los pagos.

Si utilizas una cuenta separada para los gastos dispersos durante el mes —como el de la gasolina— en algunos bancos puedes programar una transferencia automática.

Disfruta el resto

El resto de tu dinero y el resto de tus fines de semana.

Si te enfocas en consolidar y automatizar en un sólo fin de semana al mes, tendrás el resto del tiempo —y dinero— libre para usarlo como quieras, eliminando cualquier sentimiento de culpa o ansiedad porque no sabes si puedes o no gastar en cualquier momento.

Reducir Gastos

Como consecuencia, será mucho más fácil reducir gastos una vez que los tengas consolidados de esta forma. Si están dispersos por todo el mes será difícil que puedas tomar decisiones sobre dónde y cómo reducir gastos.

Tu Tarea

Tu tarea de hoy será implementar determinar si es posible Consolidar y Automatizar tus finanzas para tener más paz mental. Cuéntanos en los comentarios tus resultados o tu experiencia pasada si ya has hecho algo similar.

Recuerda, Consolidar y Automatizar.

No Ahorres para El Futuro

Hace un par de años iba en un taxi, conversando con el taxista. Muchos taxistas son fuente incansable de sabiduría al igual que los cantineros y los ancianos. Lo de los cantineros sólo lo he visto en las películas, en la vida real es difícil saber.

Eventualmente nuestra conversación llegó al tema del dinero, como suele suceder en muchas conversaciones.

Taxista: Yo siempre trato de ahorrar algo de dinero, pero ya sabe usted como cuesta!
Yo: ¿Y para qué trata de ahorrar?
Taxista: Pues porque es bueno ahorrar para el futuro aunque sea un poco. ¡Usted que está joven debería comenzar ya!
Yo: No, yo le pregunto ¿para qué? no ¿por qué?
Taxista: o_O

¿Para qué ahorrar?

He mencionado antes que el momento en el que verdaderamente me tomé en serio esto de “ahorrar para el futuro” fue cuando decidí que renunciaría a mi empleo y quería tener dinero para mis gastos mientras mis ingresos comenzaban a recuperarse.

No fue sino hasta que tuve esa meta específica —con monto exacto y todo— que comencé a esforzarme realmente.

Verás, si no tienes una meta específica para la cual ahorrar, llegará un momento en el que tendrás una buena cantidad ahorrada y te comenzarán a invadir pensamientos como:

“¿Para qué tengo ese dinero ahí sentado? El dinero es para gastarse no para que se quede ahí todo el tiempo. He trabajado duro y me lo merezco. Me lo voy a gastar!”

Tu Tarea

Esto es lo que quiero que hagas: Escribe en una hoja (o un documento, diario, etc.) al menos 5 cosas por las que quieras ahorrar. Incluye los montos específicos. Si no lo conoces exactamente tómate un par de minutos para averiguarlo o escribe tu mejor aproximación.

Luego, coloca un recordatorio en tu agenda (en un teléfono o PDA funciona mejor) para leer la lista en el día en el que normalmente revisas tus finanzas. Por ejemplo, el día en que recibes tu sueldo.

Cada vez que leas la lista, enfócate en el beneficio final -y no en el acto en sí de ahorrar.

Esto te ayudará a saber siempre para qué ahorras. Esto es una motivación mucho más fuerte que simplemente ahorrar para “el futuro”. O ahorrar porque todos dicen que es buena idea.

¿Te ha pasado esto a ti? ¿Intentas ahorrar y luego terminas matando tus esfuerzos por falta de una meta específica? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

Ser Frugal para Ahorrar Dinero es un Error

Parece ser que cualquier blog de Finanzas Personales debe tener al menos un artículo sobre frugalidad para ser bueno. Así que aquí está el mío. 😉

Sin embargo, no repetiré lo mismo que dicen todos. Principalmente, porque no estoy de acuerdo.

La mayoría de información existente sobre ser frugal se podría clasificar en dos grupos: quienes lo pintan como una piedra angular para tus finanzas personales y quienes lo descartan como una completa pérdida de tiempo. No estoy de acuerdo con ninguno de ellos.

Otros se ubican en el término medio y recomiendan cierto grado de frugalidad que sea cómodo para cada quien y que se aproveche la oportunidad de ahorrarse algo de dinero en el proceso. Con ellos estoy parcialmente de acuerdo.

¿Qué es la frugalidad para empezar?

Por supuesto si ya sabes la respuesta, pasa a la siguiente sección. Si no, sigue leyendo.

En pocas palabras, ser frugal es tener una actitud orientada a reducir o eliminar el desperdicio de recursos.

La mayoría de personas lo interpreta como llevar un estilo de vida minimalista, con hábitos que te permitan utilizar la menor cantidad de dinero para lograr tus objetivos.

Por ejemplo, hay quienes abogan por usar sólo focos ahorradores porque consumen menos energía, duran más y gastarás menos dinero en el largo plazo.

O comprar ropa siempre en descuento o usada. O hacer tu propio detergente en casa.

O bañarte cada dos semanas.

Bueno eso último no lo he visto, pero seguramente alguien ya lo pensó.

Típicas Limitaciones de la Frugalidad

Quienes critican la frugalidad tienen una variedad de razonamientos que caen en alguna de estas tres descripciones:

  • Conforme adoptas más y más hábitos frugales, experimentarás rendimientos decrecientes. Hay un límite al que llegarás eventualemente en el que ya no podrás ser más frugal
  • El tiempo que usas en ser frugal lo podrías aprovechar en producir más dinero.
  • El tiempo que usas en ser frugal lo podrías aprovechar en actividades que disfrutas más.

Sin embargo, estas son sólo condiciones de la frugalidad que vienen con el terreno. Son cosas que son así y no hay mucho que hacer al respecto.

No veo que estas sean razones para NO ser frugal. Simplemente son limitaciones.

El Verdadero Problema

Lo que veo como el verdadero problema de quienes abogan por ser frugales es, simple y sencillamente: la mayoría lo hace sólo por ahorrar dinero.

De ahí que el artículo se llame “ser frugal para ahorrar dinero es un error”.

Ser frugal es una necesidad de toda la humanidad. Al menos si queremos continuar viviendo en este planeta. Y como aún no tenemos otro a donde ir, asumiré que seguiremos aquí unas cuantas generaciones más.

La clave es que es una necesidad global. No es exclusiva de los que quieran ahorrarse unos dólares al mes.

Vivimos en un planeta finito con recursos limitados. La forma en que hemos consumido durante el último siglo ha omitido casi por completo esta simple verdad. Si no lo has hecho, mira el video “La Historia de las Cosas“. Cambiará muchas de tus nociones sobre nuestra cultura.

¿Por qué ser frugal?

Principalmente por dos razones:

  1. Es lo mejor para el planeta.
  2. Desarrollas optimismo.

Permíteme explicarlo.

Ser frugal es un acto que apoya la vida sostenible en el planeta. Para que alguien decida tomar este tipo de acciones se requiere un buen grado de optimismo acerca del futuro.

Si eres frugal significa que de alguna manera estás convencido/a de que el futuro PUEDE ser mejor y, de hecho, ESTÁS HACIENDO ALGO PARA QUE SUCEDA. ¡Esa es la clase de optimismo es que debemos tener en todas las áreas de nuestra vida!

Reducirás la complejidad de tu vida. Reducirás el impacto que tienes en el planeta. Claro, te ahorrarás algo de dinero y eso es genial. Pero el mayor impacto de un estilo de vida frugal -el impacto en nuestro ambiente- sobrepasa grandemente el ahorro que puedas obtener.

Es una enorme contradicción que hayan personas que afirman que para ellos el dinero no es un fin en sí mismo y luego siguen un estilo de vida frugal para poder ahorrar dinero. ¿No es eso ver el dinero como un fin?

Tú, ¿llevas un estilo de vida frugal? ¿has considerado hacerlo? Si no lo has hecho, ¿conoces algún otro planeta donde podamos vivir? 🙂

3 Lecciones que me dejó mi Profesor de Finanzas

Este es un artículo invitado de Leyla Bonilla (blpgirl) del blog Lo que le diga es mentira donde escribe sobre productividad, emprendimiento y desarrollo personal.

1. De nada vale poner tu plata en varios bolsillos si te roban la chaqueta

“No pongas todos tus huevos en la misma canasta”

La diversificación es una de las claves para tener finanzas saludables. Debemos diversificar nuestras fuentes de ingreso de tal forma que quedemos cubiertos si alguna de estas fuentes deja de funcionar.

Hay que tener claro que para que para hacer verdadera diversificación, disminuyendo nuestro riesgo, debemos tener una variedad de fuentes de ingreso que tengan una correlación lo más pequeña posible, es decir, debemos buscar fuentes de ingreso que, cuando una fuente nos empieza a entregar poco dinero por cualquier motivo entonces otra fuente nos debe empezar a entregar más dinero de lo que normalmente nos entregaba.

Así, por ejemplo, invertir en acciones de una empresa de turismo excelente mientras tu trabajas en una agencia de viajes no es una buena diversificación debido a que si se llega a entrar en crisis la industria de turismo, es muy probable que ambas de esas fuentes de ingreso disminuyan considerablemente.

Para diversificar tus ingresos puedes aplicar y combinar algunas de las siguientes ideas: crea un producto, obtén un trabajo, ofrece tus servicios como trabajador independiente, vende distintos productos como afiliado, haz consultoría, invierte en el mercado de acciones, empieza un blog y cobra por publicidad, etc.

2. $1 hoy es mejor que $1 mañana

“La inflación es cuando pagas $15 por el corte de pelo de $10 que solías obtener por $5 cuando tenías cabello.”
-Sam Ewing

La realidad es que el valor del dinero en el tiempo cambia debido a factores como la inflación, por ejemplo. Lo anterior hace que ya no baste con trabajar duro por el dinero sino que también debemos hacer que nuestro dinero trabaje duro por nosotros. por tanto, el hecho de tener $1 hoy que puedes invertir en algo que genere un mayor valor mañana hace que este valga mucho más.

“Un hombre tratándole de explicar la inflación a su esposa:
“Cuando nos casamos, tus medidas eran 90-60-90. Ahora tus medidas son 90-90-90. Hay más de ti, pero no vales tanto”.”

– Lord Barnett

3. No hay máquina de hacer dinero

Desafortunadamente no existe una máquina que genere dinero. No hay nada en lo que puedas invertir y que te haga rico de la noche a la mañana. El llegar a ser millonario se hace con trabajo duro, tiempo y paciencia. Si alguien te dice que tiene una inversión que te va a dar el 200% de rentabilidad de seguro pasa una de dos cosas: te cree un completo idiota y te está estafando o te estás metiendo en algo ilegal como las pirámides.

En un artículo que leí en Copyblogger sobre Mitch Hedberg, campeón olímpico y rey de saltar la cuerda, expresa muy bien este punto:

“Mitch tiene una broma que dice, “Me compre una cuerda para saltar — pero viejo, esa cosa es solo una cuerda. Tu tienes que hacer la parte de saltar por ti mismo”.”

Al igual que Mitch no se compró una super cuerda que le permitía saltarla increíblemente al adquirirla, nosotros no podemos conseguir una super inversión que nos haga millones de un día para el otro.