5 Consejos para Sobrevivir una Crisis Económica

En la vida hay altos y bajos. Esto aplica tanto a tus asuntos personales como a la economía global.

Siempre que estamos en la parte baja de un cliclo es importante encontrar una estrategia que nos mantenga a flote y que la mismo tiempo nos permita aprovechar la oportunidad de salir del bajón mejor que como entramos.

Así que sin importar si se trata de una crisis económica personal, o la siguiente depresión económica global, aquí tienes cinco consejos que te pueden ayudar.

1. No pongas atención a las noticias.

Si eres un consumidor habitual de noticias probablemente habrás escuchado en las últimas semanas notificias algo preocupantes sobre la situación económica global.

Lo interesante de la afirmación anterior, es que tiende a ser verdad siempre. Puede ser verdad hoy, fue verdad hace 1 año, hace 10 y hace 15. Y seguirá siendo verdad por mucho tiempo.

El problema es que los medios de comunicación presentan una visión distorsionada de la realidad. No digo que digan abiertamente mentiras (aunque no es improbable), pero siempre tratarán de darle más importancia a las noticias alarmantes.

Y al final de cuentas, ¿qué tanta influencia tienes sobre lo que sucede en los mercados europeos o las decisiones gubernamentales, etc? ¿Hay algo que puedas hacer en las próximas 24 horas que vaya a mejorar la situación? Si hay algo que puedes hacer, lo más probable es que no necesitabas leer las noticias de hoy para hacerlo.

Leer todas estas noticias negativas sólo aumentarán tu ansiedad y te desenfocarán de la cosas que verdaderamente tienen importancia.

2. Enfócate más en aumentar tus ingresos que en reducir tus gastos.

Reducir tus gastos está bien, pero tiene un límite práctico. Mientras que aumentar tus ingresos prácticamente no tiene límite.

Está bien revisar si hay algo que puedas reducir para tener un poco más de tranquilidad en tu día a día. Pero llega un momento en el que por más esfuerzo que hagas ya no podrás reducir tus gastos sin impactar seriamente tu vida. En ese momento, no tiene sentido seguir utilizando tu energía en algo que no te beneficiará más.

Redirige esas energías y recursos en aumentar tus ingresos. Aumenta tu “salida productiva” hacia la sociedad y …

3. Acepta tu Responsabilidad en la Situación

Ojo, no digo que tu tienes la culpa necesariamente. Pero si digo que la única persona que es responsable por salir adelante eres tú mismo/a.

Acepta toda la ayuda que te ofrezcan, pero no pongas tu esperanza en otras personas. No esperes que el gobierno, tus amigos, tus jefes ni nadie más se haga responsable por tu vida.

4. Ataca los problemas en la raíz

Aprovecha la oportunidad de resolver desde la raíz los problemas que te llevaron a tu situación actual. Podrías enfocarte en simplemente aliviar las urgencias, o podrías aprovechar la oportunidad para al mismo tiempo re-enfocar tus energías en hacer cambios profundos en tu vida.

Esto puede implicar desde cambiar de trabajo, negociar un aumento, iniciar un negocio o simplemente hacer un presupuesto.

5. Cultiva relaciones personales positivas

Especialmente cuando intentas solucionar problemas de raíz y hacer cambios profundos en tu vida, es esencial tener el soporte adecuado.

Si la mayoría de personas con las que te relacionas, son personas que opondrán resistencia a tus cambios, te bajarán los ánimos o simplemente no quieren/pueden apoyarte, debes buscar conscientemente esas conexiones que pueden marcar la diferencia entre lograr un cambio en un año o en cinco.

La Cuesta de Enero (revisitada)

Hace un año escribí un artículo llamado La Cuesta de Enero.

Por si no lo has leído, resumo la idea principal del artículo: la causa raíz (y por lo tanto la solución) a los problemas fiancieros típicos de enero no está en enero. Sino en junio o septiembre del año anterior. La premisa es que cualquier acción de emergencia que tomes en enero para lograr sobrevivir la famosa cuesta, no es una solución a largo plazo ni definitiva.

Compartí en ese momento un par de artículos sobre una mejor forma de ponerse metas anuales que los tradicionales “propósitos” de año nuevo. Y traté de motivarte para que comenzaras en ese enero a prepararte y mejorar sustancialmente tus hábitos para este enero.

Así que ahora te pregunto ¿cómo te fue? ¿dieron resultados tus esfuerzos? ¿qué cosas experimentaste durante el año? ¿qué has aprendido sobre ti msmo/a que te haya puesto un paso adelante de como estabas hace un año?

El propósito de hacer estas preguntas es darle una mirada honesta a tu vida. Y no se trata de sentirse mal sobre las cosas que no salieron como pensabas (la segunda mitad de este artículo es un ejemplo personal de esto), sino de sacar conclusiones que te ayuden a cumplir tus verdaderos deseos. Míralo de la forma en que apunta la filosofía del Tao Te Ching:

“Conocer a otros es ser inteligente, conocerse a uno mismo es verdadera sabiduría; dominar a otros es fuerza, dominarse uno mismo es verdadero poder”.

Conocerse a uno mismo comienza con ser 100% honesto con uno mismo.

Así que me gustaría que abajo en los comentarios compartas cómo te fue desde hace un año atrás. Cuáles fueron tus principales logros y tus principales retos y qué cosas aprendiste de ti mismo/a que te han ayudado en cualquier aspecto de tu vida.

Mi deuda es 25.5 veces más que mi sueldo

Pepe dejó el siguiente comentario en otro artículo:

Hola, he leído tu articulo y me parece muy bueno, pero creo que lo mio es mucho mas grave, tengo deudas que superan en extremo mis ingresos. Esto lo he manejado siempre haciendo compras de deuda y actualmente tengo 7 tarjetas de crédito, todas al limite, 2 de ellas las utilizo para cubrir el pago de las otras, pero el punto es que ya casi he llegado al limite de crédito de estas 2 tarjetas y no tengo como pagar.

Mi deuda es 25.5 veces más que mi sueldo, entonces no se que podría hacer, ¿cuál es tu consejo? Yo había pensado dejar de pagar algunas deudas y seguir pagando otras y hacer siempre lo mismo con algunas entidades de mes en mes intercaladamente.

O la otra solución pero creo que aun más costosa sería pagar solo a 1 o 2 entidades y terminar con ellas y luego pagar las otras. Pero esto me traería muchos problemas, como registro en INFOCORP (entidad que se encarga de registrar a clientes morosos, yo les digo LOS CHISMOSOS).

Espero me puedas ayudar y dar un buen consejo.

¿Qué le dirías a Pepe? ¿Has estado en una situación similar? Si has estado en una situación similar, ¿cómo te sentiste y qué hiciste (o estás haciendo) para salir ella?

¡Comenta!

¿Por Dónde Empiezo a Mejorar mis Finanzas?

Una de las preguntas frecuentes que recibo de lectores que están empezando el viaje hacia unas finanzas sanas es: “¿por dónde empiezo? Mis finanzas están tan desordenadas que ni siquiera se por dónde empezar!

Esto es natural. Nuestras finanzas están enlazadas fuertemente con el resto de nuestra vida, por lo que los problemas financieros pueden convertirse fácilmente en un un problema abrumador.

En este artículo, vamos a explorar este problema. Veremos cuál es la forma en que la mayoría de personas reacciona ante esta situación, por qué lo hace, por qué no funciona y cuál sería una mejor alternativa para salir del gatuperio.

La Reacción Natural

La mayoría de personas se da cuenta de que tiene problemas financieros cuando:

  • Tiene una sensación de que el dinero “se fuga”. Se va y no deja dicho a dónde
  • Las deudas comienzan a caminar más rápido que sus dueños. Les van pisando los talones.

Cuando esto sucede, se disparan los detectores internos de peligro y entramos en modo de emergencia.

Por lo tanto, la reacción natural es enfocarse con toda la energía posible en gastar menos y pagar las deudas. Enfocarnos en reducir gastos y/o pagar las deudas tiene el potencial de eliminar —al menos temporalmente— las presiones financieras más urgentes.

Desde un punto de vista puramente financiero, la reducción de gastos y el pago de deudas son las opciones inteligentes. Pero debemos recordar que estamos hablando de finanzas personales.

Somos humanos, por lo tanto hay que ver más allá del simple problema matemático.

Enfocarse sólo en estas áreas puede producir resultados en el corto plazo pero es difícil mantener la motivación por mucho tiempo.

Quizás comiences a pagar un poco más a las deudas hasta que te vuelves a sentir fuera de peligro inminente, y no llegas a comprometerte a hacer cambios profundos en tus finanzas. O haces algunos recortes en tus gastos pero en cuanto vuelves a tener oportunidad repites los mismos patrones de conducta.

Así, tus deudas vuelven a acumularse, tus gastos vuelven a crecer sin control y vuelves al punto de inicio. Repites el ciclo. Y nunca tus finanzas parecen estar bien.

¿Por qué escogemos este camino?

Concentrarse en las soluciones que tienen sentido desde un punto de vista financiero no necesariamente es lo mejor. Además del factor matemático de que estás gastando más de lo que ganas, existen factores emocionales y mentales que son la raíz del problema.

La mayoría de personas ya sabe esto, pero sigue enfocándose en las soluciones transitorias porque están condicionadas a pensar que esas son las acciones “inteligentes”. Si le preguntas a cualquier persona ¿qué deberías hacer en una situación así?, lo que sugerirá es que gastes menos o que pagues tus deudas (duh!). Esta influencia puede ser tan grande que puede provocarte sentimientos de culpa si no lo haces.

Además, es una forma de falso logro.

Te esfuerzas por gastar menos y pagar las deudas. El estar en una situación así se vuelve parte de tu identidad. Te identificas con personas en situaciones similares, hablan de sus problemas, se quejan juntos de los factores externos que no pueden controlar, etc.

Y no quiero decir que esté mal comentar la situación con otras personas o buscar soluciones juntos. El problema es cuando simplemente se habla de la situación y nunca se llega a actuar para corregirla.

El Inicio de un Camino Diferente

Si ya sabes que esta forma de actuar no te ha llevado a solucionar los problemas, déjame sugerirte un enfoque ligeramente diferente.

El primer paso, si tienes problemas financieros, es trabajar en algo que te gusta.

No empieces por hacer un plan detallado sobre cómo pagarás tus deudas, ni dediques tu tiempo libre a buscar todos los descuentos que puedas para reducir tus gastos un poco.

Lo que quiero decir es que toda tu energía extra, que normalmente enfocarías en pagar más a tus deudas o reducir tus gastos, la enfoques en asegurarte de que estás trabajando en algo que no sólo te da ingresos sino que te da alguna satisfacción.

¿Significa eso que deberías dejar de pagar tus deudas y correr a renunciar a tu empleo de inmediato?

No necesariamente. Si quieres renunciar a tu empleo (ya sea para trabajar por tu cuenta, o conseguir uno diferente), por supuesto hazlo, hay muchas razones para hacerlo. Pero no todos tienen la misma tolerancia hacia este tipo de riesgo.

Si no eres del tipo de persona que haría algo así, al menos enfócate en incorporar gradualmente alguna actividad satisfactoria y productiva en tu vida. Lo más común es tratar de convertir un pasatiempo en negocio, ofrecer consultorías profesionales sobre tus áreas de experiencia, explotar tu conocimiento a través de un sitio Web, etc.

Comenzar por hacer un trabajo que te cause satisfacción te proveerá de una motivación totalmente diferente a la que te podría proveer el simple hecho de pagar X deuda, pero seguir en la misma rutina de siempre. O reducir en Y categoría de gastos sin que haya un beneficio más allá que el de haber ahorrado en Y categoría de gastos.

Hacer un trabajo que te cause satisfacción te dará también una sensación de equilibrio desde la que es más fácil tomar decisiones en otras áreas. ¿Qué crees que sería más fácil: reducir gastos teniendo el objetivo claro de potenciar tu nueva carrera o reducir gastos para seguir haciendo lo mismo de siempre?

Hacer un cambio de esta naturaleza es difícil. Precisamente por eso, creo que debería ser lo primero en lo que te enfocas.

Muchas personas consideran que un cambio de empleo o carrera está en algún punto del camino hacia una mejora de su vida y sus finanzas; pero lo dejan siempre para después. Después de pagar las deudas, después de ahorrar X cantidad, después de estudiar una maestría, después de comprar un automóvil, etc.

Siendo una de los cambios más difíciles de hacer, es uno de los cambios con mayor potencial de satisfacción y rentabilidad. Por lo que mi propuesta es que, en lugar de posponerlo indefinidamente, enfrentes el problema de frente, lo más pronto posible.

Una vez que estás trabajando en algo que te causa satisfacción real (o al menos, estás tomando acciones concretas para lograrlo), ¿en qué deberías enfocarte?

El segundo paso es ahorrar.

Así es, todavía no te enfocas en una estrategia para pagar tus deudas, o usas tu tiempo en reducir hasta el último centavo tus gastos. Si en el camino pudiste hacer algo extra al respecto, genial, pero no es tu enfoque principal.

Las razones por la que es tan importante comenzar a ahorrar son:

  • Si has acumulado deudas porque has tenido imprevistos o emergencias, lo que menos quieres ahora es que se presente una nueva emergencia y tengas que cavar una agujero aún más grande.
  • Establecer metas de ahorro y lograrlas es una actividad que va mucho más allá de simplemente guardar dinero. Para mucho es un ejercicio de voluntad, estrategia y mucho esfuerzo. Desarrollar el hábito de ahorrar (qué básicamente es el hábito de posponer una gratificación) es fundamental para cualquier otra área de la vida.

Y recuerda no ahorrar para “el futuro”.

En Resumen

  1. Encuentra trabajo que te cause satisfacción y no sólo que te pague. No importa si no es algo a tiempo completo todavía. Lo importante es empezar.
  2. Desarrolla el hábito de ahorrar para metas específicas. Prépárate para que en caso de emergencias no tengas que recurrir —de nuevo— a las deudas.
  3. Incorpora estrategias más complejas para pagar tus deudas, invertir, desarrollar negocios, etc.
  4. Cuando tengas tiempo averigua qué significa la palabra gatuperio. Yo la conocí hasta hoy. :)

La Cuesta de Enero

Ojalá alguien me pagara $1 por cada artículo inútil que se escribe sobre la “cuesta de enero”. Sería millonario. :)

¿A qué me refiero con inútil? Apostaría a que no encuentras un artículo sobre la “cuesta de enero” que no vaya algo como “10 tips para sobrevivir la cuesta de enero”. En otras palabras, cómo solucionar superficialmente el problema (exclusivamente durante el mes de enero) en lugar de prevenirlo en primer lugar.

(Por cierto, un día de estos publicaré un artículo explicando por qué cada vez que leo un artículo con “tips”, muero un poco.)

Atacar la raíz del problema es lo más lógico que hay, todos lo sabemos. No sólo quienes escribimos de finanzas sino cualquier persona que tenga finanzas, sabe que lo mejor sería estar preparados. Pero no lo estamos, y ése es el punto.

La mayor parte de contenido de finanzas personales (y acepto que en el pasado he caído en esta trampa) es simplemente repetir una y otra vez que “gastes menos de lo que ganas” o “que las deudas son el demonio”, etc. Pero ya sabemos que eso no ayuda mucho, ¿cierto?

Puedes leer 1,000 artículos que digan que tienes que gastar menos de lo que ganas y eso no va hacer que gastes menos de lo que ganes. A menos que estés preparado psicológicamente preparado/a para hacer un cambio interno. Luego, ese cambio interno se verá reflejado en tus condiciones externas.

¿Cuál enero?

Si estás en problemas financieros en este enero por los gastos de fin de año, primero, debes aceptar que la razón estuvo en diciembre, o quizás en noviembre o agosto del año pasado.

Definitivamente deberás hacer algunos esfuerzos extras este mes. Recortarás gastos con urgencia para lograr llegar a fin de mes. Talvez te endeudes un poco más para cubrir los gastos. Harás lo que has hecho en otros años y de una u otra forma llegarás a fin de mes con un poco más de frustración.

Luego, es donde está el verdadero reto.

Este artículo no se trata de cómo superar la cuesta de este enero. Este artículo se trata de cómo evitar la cuesta de enero del próximo año.

Una de las razones por las que la mayoría de personas no cumple sus Propósitos de Año Nuevo es que sólo piensa en ellos durante unas semanas al principio del año. Pero, ¿alguna vez has estado pensando en tus propósitos en junio?

En los momentos cruciales, en el día a día, cuando la magia del año nuevo se ha desvanecido tenemos cosas más urgentes (no necesariamente importantes) en qué pensar, y los propósitos se quedan en eso, propósitos. Buenas intenciones y nada más.

Jerónimo Sánchez, El Gachupas, escribió un artículo sobre esto que deberías leer hoy mismo: Los propósitos no son objetivos. Otra recomendación es este artículo de Johnny B. Truant: Resolutions suck. Try Anarchy.

Regresando el tema de la cuesta de enero, el problema es básicamente el mismo. En junio, no estás preparándote en los gastos que harás en enero. Y de nuevo, el problema no es que no sepas que deberías hacerlo.

El problema es que, aunque lo sepas, no encuentras una forma de tomar acción. Como dije antes, esto es algo psicológico.

Y esto no es algo de lo que hay que sentir culpa o avergonzarse. Es una cuestión de perspectiva y no de conocimiento. Lo que hace falta es fomentar hábitos y habilidades fundamentales que te permitirán tomar acciones preventivas en el momento adecuado y no vivir tu vida reaccionando a las situaciones, tomando acciones correctivas todo el tiempo.

Y de nuevo, leer 1,000 artículos en junio sobre por qué deberías estar preparándote para enero, no lograrán el cambio.

12 Meses para Prepararte

Como estamos hablando de la cuesta de enero del próximo año, tiene una docena de meses para prepararte. ¿Es eso algo bueno o algo malo?

Desde algunos puntos de vista esto puede ser algo malo:

  • Durante todo este tiempo probablemente pierdas la motivación para prepararte
  • Durante todo este tiempo probablemente surjan cosas más urgentes de las cuales preocuparse
  • Puede ser que te esfuerces por 12 meses y de todas formas el próximo enero tengas problemas financieros

Definitivamente ese punto de vista no es muy útil. Así que cordialmente te invito a que tomes ese punto de vista, lo dejes caer en la taza del inodoro (cuidado te salpica) y lo dejes ir. Incluso puedes sonreír maliciosamente cuando lo veas dar vueltas hacia la oscuridad del caño.

Ahora que dejaste espacio libre para un nuevo punto de vista (algo que los que saben llaman “tener una mente abierta”) te propongo esta nueva forma de verlo:

  • Durante todo este tiempo podrás experimentar estrategias y tácticas para mejorar poco a poco tus finanzas, no todos somos iguales así que se vale probar de todo
  • Durante todo este tiempo podrás refinar poco a poco tus prioridades para mejorar tu vida, no sólo financieramente, sino en todas las áreas que te importan
  • Los 12 meses van a pasar de cualquier forma, y tu tienes la posibilidad de escoger cómo saldrás al final del año, incluso cuando aún tengas problemas financieros el próximo enero, habrás aprendido mucho (mucho!) sobre ti mismo

Claro, habrán momentos en los que pierdas la esperanza del proceso, especialmente porque aún no hay resultados visibles (al menos en términos de dinero).

Pero esta preparación es como construir una casa. Cuando van unas semanas de construcción no te frustras porque aún no esta hecho el techo. Dicen por ahí, que primero hay que hacer las paredes.

Y antes, los cimientos.

Trabajando Juntos

Así que además de burlarme un poco de lo inútiles que son todos los artículos sobre la Cuesta de Enero (a excepción de este, claro) este artículo sirve como compromiso.

El año pasado publiqué mis metas del año. Cumplí a medias, pero eso no es lo importante para ti. Si vienes a este blog regularmente asumo que lo que te importan son tus metas, no las mías. Y aunque las mías tienen que ver con las tuyas, mejor las cumplo y no pierdo (tu) tiempo escribiendo sobre ellas. 😉

Lo que sí diré, sin embargo, es que este año la meta implícita del Economía Personal será prepararte para la cuesta de enero 2012.

Y si te comprometes y trabajas con esfuerzo, ese enfoque hará una diferencia.

Lo mejor que puedes hacer en este momento es, si no lo haz hecho, suscribirte al boletín. Uno de los nuevos extras que recibirás al suscribirte es una serie de artículos (un mini-curso podría decirse) basados en el libro Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.

Quienes ya son suscriptores comenzaron a recibir este contenido desde hace varias semanas. Pero gracias a los avances tecnológicos de última generación obtenidos a través de la colaboración científica entre países desarrollados y entes alienígenas, en cuanto te suscribas comenzarás a recibir los artículos, desde el primero, ¡automágicamente!

Esta serie de artículos, es parte de los cimientos de los que hablamos antes. Probablemente no verás que ahorras $100 extras cada mes como resultado de leerlos. Sin embargo, si aplicas lo que aprendas y usas los ejercicios, comenzarás a cambiar creencias y hábitos fundamentales que te llevarán a ahorrar cualquier cantidad de dinero que tú elijas.

Tengo más planes específicos para este año, pero he descubierto que compartirlos no tiene un gran impacto en mi desempeño para lograrlos. De hecho, creo que puede ser contraproducente. Hablaré sobre eso más adelante.

Por ahora, espero que le saques el jugo este nuevo año. Día a día.

Cómo dar a tus Niños la Educación Financiera que Hubieras Querido Tener

En 1972, Walter Mischel, un prominente psicólogo en la Universidad de Stanford llevó a cabo un experimento peculiar que involucró a niños y malvaviscos.

A varios niños (entre 4 y 6 años) se les dio un malvavisco. Se les dijo que podían comérselo, pero si resistían las ganas de hacerlo por 15 minutos, recibirían un malvavisco más.

El objetivo del experimento era determinar la edad en que los niños desarrollan la habilidad de posponer una gratificación. En otras palabras, cuándo se aprende a darle más peso al beneficio a largo plazo sobre el placer inmediato.

¿El resultado de la investigación? Aproximadamente un tercio de los niños pudo soportar la tentación de comerse el malvavisco de inmediato.

Años después se hizo un estudio de seguimiento con los mismos niños, ahora jóvenes. Mischel encontró una correlación entre la habilidad de posponer la gratificación en el experimento inicial y algunas medidas tradicionales de “éxito” en adolescentes (calificaciones, desempeño escolar, etc.).

¿Qué significan estos resultados para tu vida?

Con la salvedad de que «correlación no necesariamente equivale a causa» y que «buenas calificaciones no necesariamente equivale a éxito», hay mucho que aprender sobre nuestros propios comportamientos y nuestra habilidad actual para posponer la gratificación.

En muchos aspectos, la niñez es el mejor punto para desarrollar hábitos fundamentales que nos lleven a alcanzar nuestras metas.

Esto no significa, claro, que si de niño no tuviste oportunidad de desarrollar un hábito no puedas hacerlo después. Como toda habilidad, puede desarrollarse con práctica y empeño.

Pero enfoquémonos ahora en nuestros hijos. Y con “nuestros hijos” quiero decir “tus hijos” porque los míos aún son teóricos.

Dale todas las Ventajas Posibles

No se tiene absoluta certeza sobre el momento exacto en el que los niños comienzan a desarrollar la habilidad de posponer la gratificación. Pero eso no significa que no sea buena idea crear un ambiente óptimo para que desarrolle esta, y otras habilidades.

Este ambiente óptimo es básicamente el mismo que crearías para desarrollar tus propias habilidades.

¿Que harías para desarrollar tus propias habilidades (incluyendo la habilidad para retrasar la gratificación)?

Si quieres ahorrar, no debes ahorrar para el concepto abstracto del  “futuro”. Debes tener una meta específica, una razón para ahorrar. Al mismo tiempo, consultas con tu banco tu saldo frecuentemente para estar al tanto de tu avance.

Si quieres pagar tus deudas, debes tener un plan estratégico. Debes conocer tus fortalezas y debilidades para entender cuál es la mejor forma, en tu caso, de pagar tus deudas.

En general, necesitas establecer metas claras. Establecer reglas. Necesitas una forma de evaluar tu progreso. Si es algo que nunca has hecho antes, probablemente necesites alguien que te guíe, que te transmita la sabiduría que aún no adquieres por tu propia práctica.

¿Cómo podrías hacer esto con tus hijos sin que suene mucho a…. escuela? :)

KidsAbacus

KidsAbacus es un sitio web especialmente diseñado para este objetivo: ayudarte a formar a tus hijos de forma entretenida, dinámica y efectiva.

Para esto, se sigue una metodología de metas y recompensas. Tus hijos pueden acumular puntos que los acercan a cada meta. Pueden generar reportes y, convenientemente, divertirse al mismo tiempo que aprenden.

¿Puedes ver la forma en que todo esto lo preparará para el mundo real?

Dejando de lado el evidente del uso de la tecnología, los conceptos centrales que tu hijo practicará son herramientas que vemos a diario en el “mundo de los adultos”. Sólo que más divertidos. 😉

Las metas de tus hijos no tienen que ser financieras. Dependiendo de su edad y su personalidad pueden ser tan simples como mantener ordenados sus juguetes, hasta ahorrar su propio dinero para el nuevo PlayStation. (O Xbox si no lo quieres tanto).

Lo importante es el aprendizaje de actitudes y hábitos, que son la base de todo comportamiento.

¿Quién está detrás de KidsAbacus?

La respuesta corta: Alejandro Corpeño y Fabián Ramírez.

La respuesta larga: En unos días publicaré una entrevista con Alejandro con más detalles sobre KidsAbacus, incluyendo su motivación para inciarla y su metodología para desarrollar el servicio. ¡No te la pierdas!

Tu Tarea

Usualmente te pido que dejes un comentario sobre el artículo, pero hoy quiero pedirte algo diferente.

KidsAbacus está en fase «alpha». Que en español significa: “hey, estamos iniciando y nada nos vendría mejor que tus comentarios sobre el servicio, por favor inscríbete hoy, inscribe a tus hijos, comienza a darles las herramientas que necesitan para tener un futuro exitoso. Esto te ayuda a ti, ayuda a tus hijos, y nos ayuda a nosotros a refinar el producto!”.

Claro, es más sencillo decir alpha.

Así que, visita KidsAbacus y comienza a darle a tus hijos las herramientas que todo niño debería tener!

¿Tus hijos también son teóricos? No hay problema. Si te parece que este artículo podría ayudarle a algún amigo o familiar que tiene niños, tómate un minuto para compartirles esta información.

Si lo haces te doy otro malvavisco. 😉

10 Soluciones Rápidas y Sin Dolor para tus Finanzas

Si llegaste hasta aquí porque pensaste que ibas a leer 10 Soluciones Rápidas y Sin Dolor para tus Finanzas… voy a desilusionarte. :)

Pero ya que estás aquí, piensa en esto: ¿por qué veniste a leer este artículo? ¿qué problema financiero tienes que puede necesitar una solución rápida y sin dolor? ¿qué te atrajo más del título, la parte de “rápidas” o la parte de “sin dolor”?

Soluciones Rápidas y Sin Dolor

Hace unos días vi un anuncio en TV de un aparato de “ejercicios” (notar las comillas) que se llama algo así como “Shake it, Baby”. Te paras en el aparato, te sacude (literalmente) y perderás 10 kilos en tan sólo 8 minutos! O algo por el estilo.

Si esto funcionara, las personas que tienen que viajar por 2 horas en un bus viejo todos los días a su trabajo tendrían cuerpo de modelos.

Intelectualmente y con la cabeza fría, no es muy difícil comprender que se trata de una promesa vacía. Pero aún así, el producto seguirá por mucho tiempo en el mercado porque saben muy bien cómo explotar la mente humana.

Personas que, aunque no son genios tienen un nivel decente de inteligencia, terminan cayendo en las ofertas de promesas vacías.

¿Por qué? ¿Qué puedes hacer para no caer? Y más importante: ¿Qué carajos tiene esto que ver con tus finanzas?

El Secreto de los Famosos

El secreto de los famosos es secreto. Si no lo fuera, no sería secreto. Pero aún así, no es secreto. Léelo otra vez.

Al grano: Un ejemplo que la mayoría conocemos es Madonna. En una entrevista su entrenador personal dijo que su dieta no incluye comidas procesadas, lácteos ni especias. Y ejercicios de 1 a 2 horas, 6 días a la semana. Por supuesto, nosotros sólo vemos los resultados, no el proceso.

No es secreto. Es díficil y doloroso.

Y es lo mismo con tus finanzas.

Shake it, Baby

¿Podrías identificar ahora algunas promesas vacías para mejorar tus finanzas personales? ¿Incluso algunas que te has hecho tu mismo/a?

¿Alguna vez has comprado un libro/leído un artículo/asistido a un seminario/consultado con un experto/rezado/apostado/sido estafado/etc esperando una solución inmediata, infalible y con variedad de colores, por favor?

Está bien. Todos lo hemos hecho alguna vez. No hace falta lamentarse eternamente por los errores cometidos porque, (1) no sirve de nada y (2) tenemos mejores cosas que hacer.

Como por ejemplo, cambiar tu perspectiva financiera de raíz en lugar de estar jugando con las ramitas.

Puedes enfocarte en buscar soluciones fáciles y rápidas que producen resultados durante unos días y luego regresas a la misma situación de antes. Por ejemplo:

Un día lees que (me confieso culpable porque este enlace va a otro artículo mio) puedes volverte rico si no tomas lattes. El lunes siguiente decides que “nunca más volverás a comprar un latte”. Luego, con entusiasmo, procedes a sentarte durante 2 horas en el trabajo sin hacer nada por que no has despertado. Y entonces decides, que después de todo, los lattes deberían estar en la categoría de “gastos elementales”.

O puedes enfocarte en soluciones fundamentales. Por ejemplo:

Un día lees que (que bueno que publiqué este artículo) puedes volverte rico si no tomas lattes. Como sabes que sin latte no llegas a los niveles superiores de conciencia, decides que en lugar de tomar uno grande, tomarás uno pequeño durante 2 semanas. Y al finalizar esas 2 semanas comenzarás a alternar un día tomando latte y otro día té negro para reducir gradualmente la cantidad de cafeína que consumes. Además, comenzarás a comer más frutas para mejorar la calidad de los carbohidratos que ingieres. Sabes todo esto porque, aparte del genial artículo sobre los lattes, has estado leyendo artículos sobre nutrición.

En el segundo escenario, no sólo implementas cambios tácticos (latte por té, frutas, cambio gradual) sino que fue necesario hacer introspección y aceptar tus capacidades actuales, informarte sobre temas importantes y estar dispuesto/a a experimentar.

Por supuesto, no es fácil. Es más fácil decir que “nunca más tomaré lattes”, pero ¿cuántas veces te ha funcionado esa forma de actuar?

¡Pero Espera, Aún Hay Más!

No puedes dejar pasar esta oferta increíble exclusiva para lectores de este blog. Actúa ahora, tomándote unos 15 minutos para reflexionar sobre los cambios que has intentado (o estás intentando justo ahora) para mejorar tus finanzas. Analiza si estás jugando con las ramas o atacando el problema de raíz.

¿Qué cosas necesitas aceptar sobre tu situación actual para poder avanzar? Si ya intentaste algo y falló, ¿has analizado el porqué? ¿y el porqué del porqué? ¿O has preferido simplemente desecharlo y buscar la siguiente solución rápida y sin dolor?

Además, si dejas un comentario en los próximos 15 minutos podrás leer todos los artículos del blog COMPLETAMENTE GRATIS!

Y si eres uno de los primeros 1,500 en comentar, puedes leer este artículo no una sola vez. ¡Sino DOS VECES POR EL MISMO PRECIO!

Satisfacción garantizada o te devuelvo tu dinero.

Motivación

En una escala de 1 a 10, ¿qué tanta confianza tienes en que eres capaz de mejorar tus finanzas personales?

Esa fue la pregunta que hice en Twitter (sígueme) y Facebook (“gustame”) ayer mientras escribía este artículo. Antes de seguir leyendo, quiero que pienses en cuál sería tu respuesta.

¿Listo? Sigue leyendo.

Depende del Día

En las respuestas de ayer habían varios 10, un par de 8 y hasta un 20!

Si me hicieras esta pregunta, honestamente, mi respuesta variaría dependiendo del día. Probablemente no llegue a estar más abajo de un 7. En los mejores días estaría un 10, y normalmente entre 8 y 9.

Es fácil que las circunstancias te saquen de balance de vez en cuando, pero mientras tu sentimiento dominante sea que SI PODRÁS mejorar tus finanzas, irás mejorando, poco a poco.

Cómo conseguir un 10

Así que si alguna vez sientes que tu confianza va disminuyendo, o está estancada en un nivel bajo, ¿cómo puedes hacer para subirlo a 10?

Esta es una forma muy sencilla: Si pensaste en cualquier número de 2 para arriba, es como si tuvieras un 10.

Listo. Ya lo subiste a 10. :)

¿Por qué? Porque la confianza que tienes es simplemente una creencia de que existe una salida. Aun cuándo la salida parezca pequeña, o muy lejana, es una salida. Por mucho tiempo o esfuerzo que tome, tú tienes todo lo que se necesita para llegar a la salida.

La clave está en las razones por las que escogiste tu número. Piénsalo, ¿por qué escogiste tu número y no uno más bajo? ¿qué te hace pensar que te mereces tal calificación? ¿no es cierto que ya has logrado algunas mejoras —aunque sean pequeñas—? ¿no es verdad que el hecho de estar leyendo este artículo es una muestra de tu confianza en que sí puedes lograrlo?

Seguramente algunos días te sentirás con más confianza. Esos son los días que te sirven no sólo para obtener resultados, sino para darte ánimos en los días en que te sientes con menos confianza.

Inicia un Diario de Halagos y úsalo cuando sientas que vas perdiendo confianza, para recordarte de que cualquier número que escojas, es un 10.

Apalancamiento Financiero – Parte I

Como probablemente sabes me gusta marcar la separación entre el aspecto personal y el aspecto financiero de las finanzas personales. Y también me gusta escribir artículos que de verdad te ayuden en algo.

El concepto del apalancamiento se presta perfectamente para esto.

En finanzas el término «apalancamiento» se refiere a utilizar una deuda para mejorar el retorno de una inversión. ¿No es genial que se pueda usar deudas —que a veces las pintan como engendros del mismísimo infierno— para tu beneficio? Este tipo de apalancamiento es lo que veremos en la segunda parte de este artículo.

Pero antes, en esta primera parte, veremos cómo puedes usar el apalancamiento personal para hacer cambios de comportamiento en tu vida que te permitan disfrutarla más (y mejorar tus finanzas).

¿Por qué hacerlo de esta forma? Porque de nada te sirve saber como mejorar el retorno de una inversión a través de una deuda, si no has logrado instalar hábitos adecuados para iniciar tus ahorros y pagar tus deudas.

Claro, esa información es importante (por eso hablaremos de eso en la segunda parte), pero de nada sirve llenarte la cabeza de información si no puedes hacer algo con ella.

Motivación

Una de las cosas más importantes que podemos aprender sobre nosotros mismos es ¿qué nos motiva? En general, podríamos hablar de tus metas y aspiraciones, pero para lograr cambios en nuestra vida necesitamos algo más fundamental.

¿Qué puede ser más fundamental? Existen dos fuerzas en la vida de todas (absolutamente todas) las personas que motivan cualquier acción: el sufrimiento y el placer.

¿No es verdad que todo lo que haces, lo haces para evitar algún sufrimiento o para obtener algún placer?

Piénsalo por unos minutos.

Te alimentas, tienes un trabajo, vas al cine, te casas, te divorcias, hablas con tus hijos, no hablas con tus hijos, aprendes a tocar un instrumento musical, coleccionas zapatos, coleccionas novias/os… todo lo haces porque intentas evitar un sufrimiento, obtener un placer, o ambos.

Estas dos fuerzas han estado detrás de todos el progreso y los problemas humanos. Desde Hitler hasta el Dalai Lama, todos estamos motivados por ellas.

Es posible que ya hayas reflexionado sobre esto, pero al hacerlo de forma más directa y consciente te proporciona la herramienta más poderosa posible para hacer cambios en tu vida.

Cuando logramos identificar estas dos fuerzas claramente actuando en nuestra vida, ¿no tiene sentido que aprendamos a usarlas en nuestro beneficio?

Por ejemplo, puede ser que tengas el hábito de gastar tu dinero sin darte cuenta en cosas innecesarias. Al final del mes sientes culpa por tus gastos pero no encuentras una forma de cambiar el comportamiento. Luego intentas hacer un presupuesto personal o hacer un registro diario de tus gastos, pero a los pocos días lo abandonas y regresas al mismo comportamiento de antes.

O puede ser que tengas una idea de un negocio que has intentado realizar por meses pero nunca logras obligarte a trabajar en ella. Siempre encuentras alguna otra actividad (productiva o no) que te aleja de tu meta.

Otro ejemplo puede ser que lleves mucho tiempo con las ganas de pedir un aumento o simplemente renunciar a tu empleo, pero hay algo que te ha detenido.

Se por mi experiencia propia, que esas situaciones son muy frustrantes. Pruebas todo tipo de técnicas pero nada parece hacerte cambiar.

¿Es posible que al analizar nuestras motivaciones más fundamentales encontremos una forma de romper el círculo?

Condicionamiento

La primera vez que leí sobre el apalancamiento personal fue en el libro Despertando al Gigante Interior de Tony Robbins.

En este libro, Robbins detalla varias formas en las que uno puede “programar” su mente para cambiar comportamientos específicos. Esta serie de técnicas fueron conocidas inicialmente como “Programación Neuro-lingüística” (NPL en inglés).

Sin embargo, para evitar que las personas pensaran que su mente podía ser programada cual computadora por alguien más y evitar la responsabilidad de su propia vida, Robbins evolucionó las técnicas hacia algo conocido como Condicionamiento Neuro-asociativo.

Pero dejando los nombres sofisticados por un lado, veamos de qué se trata. La teoría va así:

Si cada acción que tomas está orientada a evitar un sufrimiento, obtener un placer, o ambos; la forma más efectiva de evitar esa acción es encontrar un sufrimiento o placer opuesto al que te motiva a realizarla.

Veamos un ejemplo concreto:

Supongamos que has estado acumulando una gran deuda en tus tarjetas de crédito en compras que, a sangre fría, te parecen innecesarias. Por definición sabemos que las compras las haces por el placer que recibes al hacerlas o por evitar algún tipo de sufrimiento. Por ejemplo, podría ser que tienes algún problema en otra área de tu vida del que tratas de escapar. Comprar y comprar te proporciona un tipo de placer porque te aleja de tus otros problemas.

¿Qué puedes hacer para cambiar el comportamiento?

Primero, debes trasladar tu atención del comportamiento que NO quieres, al comportamiento que SÍ quieres. Debes crear una imagen vívida —una especie de película mental— de lo que sí quieres en tu vida. Lo mejor es que describas por escrito como SI quieres que sea tu vida. Por ejemplo, al decir “ya no quiero gastar en cosas innecesarias y endeudarme” refuerzas la imagen mental de lo que NO quieres. En lugar de eso, podrías imaginar en qué cosas SI quieres usar tu dinero.

El segundo paso es obtener el apalancamiento en sí. Esto significa que asocies tanto dolor como puedas a no cambiar el hábito y tanto placer como puedas a SÍ cambiar el hábito.

En nuestro ejemplo, alguien podría hacerse estas preguntas para asociar dolor a NO cambiar su comportamiento: ¿cuánto me está costando física, mental, emocional, financiera y espiritualmente este comportamiento? ¿como le afecta a las personas que quiero? ¿que cosas me perderé en la vida si no cambio?

Para asociar placer a realizar un cambio, podría hacerse estas preguntas: ¿como me sentiría conmigo mismo/a si hago este cambio? ¿qué ganaría mental, financiera, física, espiritualmente? ¿cómo se sentirían mi familia y mis amigos? ¿qué cosas placenteras podría hacer con mi vida?

Al lograr esta asociación fuerte de dolor a NO cambiar estás usando el dolor como una palanca para empujarte hacia el cambio. De la misma forma, al asociar un gran placer a realzar cambios en tu vida, logras empujarte hacia tu meta.

Hay diferentes técnicas para reforzar un nuevo comportamiento. En el libro de Robbins hay múltiples ejercicios y ejemplos de estas técnicas. Desde los clásicos de poner tus metas por escrito en un lugar visible (que funciona para muchos aunque no para mi) hasta ejercicios escritos y afirmaciones.

Lo mejor que puedes hacer es experimentar con diferentes formas de mantener viva las asociaciones de dolor y placer para encontrar la que te da mejores resultados. No todos somos iguales en este sentido. Algunas personas logran hacerlo con simplemente recordar las respuestas a las preguntas de arriba. Hay quienes necesitan hacerlo por escrito y re-leer su película mental. Hablar con alguien sobre el proceso que estás llevando puede ser muy útil. Recuerda, la clave es experimentar.

No te Castigues

Es importante aclarar algo: no es lo mismo usar el dolor para condicionar un comportamiento que autoflagelarte por errores del pasado.

“Usar el dolor” puede sonar a algo negativo, como a masoquismo, pero no es eso.

¿Cuál es la diferencia? Míralo de esta forma:

En este momento te encuentras frente a dos posibles futuros: uno donde continúas un comportamiento prejudicial y no cumples tus metas; y otro, donde sustituyes tu comportamiento perjudicial por otro más beneficioso y avanzas hacia tus metas.

La idea del condicionamiento es asociar dolor a uno de estos futuros y placer al otro.

El problema sería que asociaras una gran cantidad de dolor al pasado. Eso no tiene ningún sentido porque, evidentemente, no puedes hacer nada al respecto. Hacerlo, sería enfocarte de nuevo en lo que NO quieres. Es mejor sonreir al pasado, bueno o malo; aprender lo que se pueda y seguir adelante.

Tu Tarea de Hoy

  • Primero, quiero saber tu opinión. ¿Qué hábitos podrías cambiar usando esta técnica? ¿Qué te ha funcionado (y qué no) para hacer cambios así en tu vida? Comparte tu experiencia en los comentarios.
  • Luego, si consideras que este artículo te a ayudado en algo o que podría ayudar a alguien más, ayúdame a correr la voz en Facebook, Twitter, o tu red social favorita!
  • Si ya tienes en mente algún cambio que quisieras introducir en tu vida, hoy es el mejor día para hacerlo. Tómate unos 20 minutos para analizar qué comportamiento quisieras cambiar y encuentra una forma de hacer asociaciones fuertes para lograr el apalancamiento necesario para cambiar.

FarmVille y Finanzas Personales

Hace unas semanas una lectora me comentó que después de un buen tiempo, había dejado de jugar Farmville en Facebook. También me contó que luego de liberar este tiempo había comenzado a aprender otros usos para Facebook. Creó un grupo para la empresa donde trabaja y comenzó a administrar la presencia de su empresa en los medios sociales.

Me mencionó que al dejar de dedicarse a estos juegos se había sentido liberada.

Cuando alguien dice que se siente liberado de algo que debería ser considerado simple ocio es para poner atención. 😉

Falsos Logros

Esto me recordó a un par de artículos que leí hace tiempo sobre una adicción a los “falsos logros” en los video juegos.

La idea es que algunos juegos no desarrollan ninguna habilidad particular sino que simplemente se necesita dedicarles tiempo. No he jugado personalmente muchos de los juegos de Facebook, pero tengo entendido que Farmville caería en esta categoría. No son juegos que requieran una estrategia o habilidad particular, simplemente hay que “cuidar la granja”.

De esta forma, el simple hecho de dedicarles tiempo y avanzar en niveles crea un sensación de logro, que no es más que eso, una sensación; porque no hay ningún logro real. Incluso en el contexto de los video juegos, donde hay otros juegos que desarrollan habilidades de pensamiento estratégico, por ejemplo.

Ahora, ¿por qué estos juegos son tan populares? ¿porqué alguien se sentiría liberado al dejar de jugarlos? ¿cómo podría afectar esto tus finanzas —más allá del uso de tu tiempo?

Más que Video Juegos

La conducta que lleva a buscar falsos logros en los video juegos tiene implicaciones mucho más generales. De hecho, esto se puede generalizar a cualquier tipo de “juego”. La educación formal, las finanzas, la economía, los negocios, las relaciones personales; todos son tipos de juegos.

Una de las razones por las que estos juegos son tan populares es porque ofrecen una baja (o inexistente) barrera de avance y mucha facilidad para mostrar a tu círculo social tu desempeño. Aún cuando ese desempeño no esté basado en el desarrollo de una habilidad real sino en dedicarle más tiempo al juego.

En este contexto, con “desempeño” me refiero a la parte visible del logro. Por ejemplo, una notificación en tu muro de que avanzaste de nivel o lograste completar un reto, que tu mente percibe como un logro real porque eleva tu estatus social percibido; que es un concepto relacionado con el autoestima.

En otros juegos de la vida pasa algo similar. Veamos algunos ejemplos.

En la educación formal, seguir obteniendo acreditaciones y grados puede ser una forma de falso logro. Digamos que te gradúas de la Universidad a los 24 años y quieres comenzar un negocio. De esos 24 años, probablemente 17 los has usado en aprender el juego de la educación formal.

Y si has sido un buen jugador (derivando así satisfacción y un elevado estatus social de ser un buen estudiante), en este punto es mucho más fácil, por inercia, continuar obteniendo logros dentro del ámbito académico (una maestría, por ejemplo) que proveer valor a la sociedad por tu cuenta, un campo en el que no tendrías las mismas probabilidades de obtener logros; y por ende valor social.

En la mayoría de los casos, la estructura social que conforma la escuela (que dicta las reglas de qué hacer y qué no hacer, qué es ser buen jugador y qué no) es sustituido por otra estructura: una empresa. En donde el ambiente es suficientemente controlado como para garantizar que habrán logros.

(Nota: no estoy diciendo que la escuela siempre es un falso logro. Depende, al final, de cuál es la motivación para seguir estudiando. Lo mismo aplica para trabajar en una empresa).

En las finanzas personales, suele suceder algo similar: En nuestra sociedad donde el éxito de una persona aún suele ser medido por sus posesiones materiales, existe una gran tentación de mostrar un alto nivel de desempeño de la forma más fácil posible. Generalmente a través de deudas.

Si la sensación de logro viene de tener el último iPhone, un automóvil nuevo, la ropa de temporada, etc., la motivación para adquirir nuevas habilidades para proveer valor y administrar las finanzas personales se viene abajo y la motivación para abusar de tu tarjeta de crédito se va para arriba.

Un ámbito en donde es muy común ver falsos logros es, claramente, en la política y el gobierno en general. Crear un “comité para el control de la política de [insertar tema social importante aquí]” parece ser un logro. ¿Se está usando el presupuesto asignado? Cheque. ¿Se está dando crédito al los políticos que crearon el comité? Cheque. ¿Se le informa a la población sobre la existencia del comité? Cheque. ¿Sirvió de algo para el tema social importante? (…)

¿Más ejemplos? Reuniones de trabajo sin sentido en el ambiente corporativo (también conocidas como “masturbación mental”), leer o ver noticias, revisar compulsivamente tu correo electrónico, y muchos más.

Incluso leer artículos sobre finanzas personales es una forma e Falso Logro si no pones en práctica de alguna manera las ideas.

Cómo detectar y evitar los falsos logros

Como dice Pete Michaud en su artículo, básicamente son dos pasos:

Para detectarlos —la parte fácil— simplemente pregúntate si tus actividades están alineadas con tus metas y sin son un requisito absolutamente necesario para lograrlas. Si no, es muy probable que cualquier logro asociado esté motivado simplemente por el deseo de tener “buen desempeño”.

Por supuesto, Farmville, casi siempre fallará a esta validación a excepción de los usos genuinos de entretenimiento. No hay nada de malo con buscar diversión, relajación, ocio, etc. Cuando se vuelve una carga al punto en el que dejarlo sería una liberación, entonces es una señal de alerta.

Luego, para evitarlos —la parte difícil— es necesario hacer un auto-análisis más profundo y convencerte de que realmente hay mejores usos para tus recursos y tiempo. Esta parte es más difícil porque tu mente creará todo tipo de justificaciones para continuar recibiendo la gratificación que viene del desempeño público en lugar de buscar el crecimiento real.

Y es muy fácil creerse las justificaciones porque las actividades que te proporcionan falsos logros pueden ser actividades que, cambiando el contexto o la motivación, podrían ser logros reales: educación, disfrutar tu dinero, relajarte,  jugar, leer noticias, etc.

Al final se resume en algo muy simple: ¿te acerca o te aleja de tus metas?

Tu Tarea

Piensa en qué actividades en tu vida podrían estarte proporcionando una sensación de logro basada únicamente en tu desempeño con poco, o nada, de desarrollo de habilidades o acercamiento a tus metas.

¿Qué tal fácil sería para ti reducir o renunciar por completo a estas actividades?

Mientras más difícil lo consideres, más importancia debes darle a escoger una actividad substituta antes de intentar abandonarlo. Por ejemplo, decide específicamente qué actividades harás en el tiempo que tendrás libre al dejar de jugar Farmville.

Cuéntanos en los comentarios ¿Cuál es tu opinión sobre este tema? ¿Qué otros ejemplos de falsos logros conoces?