¿Por Dónde Empiezo a Mejorar mis Finanzas?

Esta entrada trata sobre Administración de Deudas, Ahorros y Administración de Gastos, Conceptos Básicos, Desarrollo Personal, Psicología del Dinero, Trabajo y Carrera 27 comentarios »

Una de las preguntas frecuentes que recibo de lectores que están empezando el viaje hacia unas finanzas sanas es: “¿por dónde empiezo? Mis finanzas están tan desordenadas que ni siquiera se por dónde empezar!

Esto es natural. Nuestras finanzas están enlazadas fuertemente con el resto de nuestra vida, por lo que los problemas financieros pueden convertirse fácilmente en un un problema abrumador.

En este artículo, vamos a explorar este problema. Veremos cuál es la forma en que la mayoría de personas reacciona ante esta situación, por qué lo hace, por qué no funciona y cuál sería una mejor alternativa para salir del gatuperio.

La Reacción Natural

La mayoría de personas se da cuenta de que tiene problemas financieros cuando:

  • Tiene una sensación de que el dinero “se fuga”. Se va y no deja dicho a dónde
  • Las deudas comienzan a caminar más rápido que sus dueños. Les van pisando los talones.

Cuando esto sucede, se disparan los detectores internos de peligro y entramos en modo de emergencia.

Por lo tanto, la reacción natural es enfocarse con toda la energía posible en gastar menos y pagar las deudas. Enfocarnos en reducir gastos y/o pagar las deudas tiene el potencial de eliminar —al menos temporalmente— las presiones financieras más urgentes.

Desde un punto de vista puramente financiero, la reducción de gastos y el pago de deudas son las opciones inteligentes. Pero debemos recordar que estamos hablando de finanzas personales.

Somos humanos, por lo tanto hay que ver más allá del simple problema matemático.

Enfocarse sólo en estas áreas puede producir resultados en el corto plazo pero es difícil mantener la motivación por mucho tiempo.

Quizás comiences a pagar un poco más a las deudas hasta que te vuelves a sentir fuera de peligro inminente, y no llegas a comprometerte a hacer cambios profundos en tus finanzas. O haces algunos recortes en tus gastos pero en cuanto vuelves a tener oportunidad repites los mismos patrones de conducta.

Así, tus deudas vuelven a acumularse, tus gastos vuelven a crecer sin control y vuelves al punto de inicio. Repites el ciclo. Y nunca tus finanzas parecen estar bien.

¿Por qué escogemos este camino?

Concentrarse en las soluciones que tienen sentido desde un punto de vista financiero no necesariamente es lo mejor. Además del factor matemático de que estás gastando más de lo que ganas, existen factores emocionales y mentales que son la raíz del problema.

La mayoría de personas ya sabe esto, pero sigue enfocándose en las soluciones transitorias porque están condicionadas a pensar que esas son las acciones “inteligentes”. Si le preguntas a cualquier persona ¿qué deberías hacer en una situación así?, lo que sugerirá es que gastes menos o que pagues tus deudas (duh!). Esta influencia puede ser tan grande que puede provocarte sentimientos de culpa si no lo haces.

Además, es una forma de falso logro.

Te esfuerzas por gastar menos y pagar las deudas. El estar en una situación así se vuelve parte de tu identidad. Te identificas con personas en situaciones similares, hablan de sus problemas, se quejan juntos de los factores externos que no pueden controlar, etc.

Y no quiero decir que esté mal comentar la situación con otras personas o buscar soluciones juntos. El problema es cuando simplemente se habla de la situación y nunca se llega a actuar para corregirla.

El Inicio de un Camino Diferente

Si ya sabes que esta forma de actuar no te ha llevado a solucionar los problemas, déjame sugerirte un enfoque ligeramente diferente.

El primer paso, si tienes problemas financieros, es trabajar en algo que te gusta.

No empieces por hacer un plan detallado sobre cómo pagarás tus deudas, ni dediques tu tiempo libre a buscar todos los descuentos que puedas para reducir tus gastos un poco.

Lo que quiero decir es que toda tu energía extra, que normalmente enfocarías en pagar más a tus deudas o reducir tus gastos, la enfoques en asegurarte de que estás trabajando en algo que no sólo te da ingresos sino que te da alguna satisfacción.

¿Significa eso que deberías dejar de pagar tus deudas y correr a renunciar a tu empleo de inmediato?

No necesariamente. Si quieres renunciar a tu empleo (ya sea para trabajar por tu cuenta, o conseguir uno diferente), por supuesto hazlo, hay muchas razones para hacerlo. Pero no todos tienen la misma tolerancia hacia este tipo de riesgo.

Si no eres del tipo de persona que haría algo así, al menos enfócate en incorporar gradualmente alguna actividad satisfactoria y productiva en tu vida. Lo más común es tratar de convertir un pasatiempo en negocio, ofrecer consultorías profesionales sobre tus áreas de experiencia, explotar tu conocimiento a través de un sitio Web, etc.

Comenzar por hacer un trabajo que te cause satisfacción te proveerá de una motivación totalmente diferente a la que te podría proveer el simple hecho de pagar X deuda, pero seguir en la misma rutina de siempre. O reducir en Y categoría de gastos sin que haya un beneficio más allá que el de haber ahorrado en Y categoría de gastos.

Hacer un trabajo que te cause satisfacción te dará también una sensación de equilibrio desde la que es más fácil tomar decisiones en otras áreas. ¿Qué crees que sería más fácil: reducir gastos teniendo el objetivo claro de potenciar tu nueva carrera o reducir gastos para seguir haciendo lo mismo de siempre?

Hacer un cambio de esta naturaleza es difícil. Precisamente por eso, creo que debería ser lo primero en lo que te enfocas.

Muchas personas consideran que un cambio de empleo o carrera está en algún punto del camino hacia una mejora de su vida y sus finanzas; pero lo dejan siempre para después. Después de pagar las deudas, después de ahorrar X cantidad, después de estudiar una maestría, después de comprar un automóvil, etc.

Siendo una de los cambios más difíciles de hacer, es uno de los cambios con mayor potencial de satisfacción y rentabilidad. Por lo que mi propuesta es que, en lugar de posponerlo indefinidamente, enfrentes el problema de frente, lo más pronto posible.

Una vez que estás trabajando en algo que te causa satisfacción real (o al menos, estás tomando acciones concretas para lograrlo), ¿en qué deberías enfocarte?

El segundo paso es ahorrar.

Así es, todavía no te enfocas en una estrategia para pagar tus deudas, o usas tu tiempo en reducir hasta el último centavo tus gastos. Si en el camino pudiste hacer algo extra al respecto, genial, pero no es tu enfoque principal.

Las razones por la que es tan importante comenzar a ahorrar son:

  • Si has acumulado deudas porque has tenido imprevistos o emergencias, lo que menos quieres ahora es que se presente una nueva emergencia y tengas que cavar una agujero aún más grande.
  • Establecer metas de ahorro y lograrlas es una actividad que va mucho más allá de simplemente guardar dinero. Para mucho es un ejercicio de voluntad, estrategia y mucho esfuerzo. Desarrollar el hábito de ahorrar (qué básicamente es el hábito de posponer una gratificación) es fundamental para cualquier otra área de la vida.

Y recuerda no ahorrar para “el futuro”.

En Resumen

  1. Encuentra trabajo que te cause satisfacción y no sólo que te pague. No importa si no es algo a tiempo completo todavía. Lo importante es empezar.
  2. Desarrolla el hábito de ahorrar para metas específicas. Prépárate para que en caso de emergencias no tengas que recurrir —de nuevo— a las deudas.
  3. Incorpora estrategias más complejas para pagar tus deudas, invertir, desarrollar negocios, etc.
  4. Cuando tengas tiempo averigua qué significa la palabra gatuperio. Yo la conocí hasta hoy. :)

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La Cuesta de Enero

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Ojalá alguien me pagara $1 por cada artículo inútil que se escribe sobre la “cuesta de enero”. Sería millonario. :)

¿A qué me refiero con inútil? Apostaría a que no encuentras un artículo sobre la “cuesta de enero” que no vaya algo como “10 tips para sobrevivir la cuesta de enero”. En otras palabras, cómo solucionar superficialmente el problema (exclusivamente durante el mes de enero) en lugar de prevenirlo en primer lugar.

(Por cierto, un día de estos publicaré un artículo explicando por qué cada vez que leo un artículo con “tips”, muero un poco.)

Atacar la raíz del problema es lo más lógico que hay, todos lo sabemos. No sólo quienes escribimos de finanzas sino cualquier persona que tenga finanzas, sabe que lo mejor sería estar preparados. Pero no lo estamos, y ése es el punto.

La mayor parte de contenido de finanzas personales (y acepto que en el pasado he caído en esta trampa) es simplemente repetir una y otra vez que “gastes menos de lo que ganas” o “que las deudas son el demonio”, etc. Pero ya sabemos que eso no ayuda mucho, ¿cierto?

Puedes leer 1,000 artículos que digan que tienes que gastar menos de lo que ganas y eso no va hacer que gastes menos de lo que ganes. A menos que estés preparado psicológicamente preparado/a para hacer un cambio interno. Luego, ese cambio interno se verá reflejado en tus condiciones externas.

¿Cuál enero?

Si estás en problemas financieros en este enero por los gastos de fin de año, primero, debes aceptar que la razón estuvo en diciembre, o quizás en noviembre o agosto del año pasado.

Definitivamente deberás hacer algunos esfuerzos extras este mes. Recortarás gastos con urgencia para lograr llegar a fin de mes. Talvez te endeudes un poco más para cubrir los gastos. Harás lo que has hecho en otros años y de una u otra forma llegarás a fin de mes con un poco más de frustración.

Luego, es donde está el verdadero reto.

Este artículo no se trata de cómo superar la cuesta de este enero. Este artículo se trata de cómo evitar la cuesta de enero del próximo año.

Una de las razones por las que la mayoría de personas no cumple sus Propósitos de Año Nuevo es que sólo piensa en ellos durante unas semanas al principio del año. Pero, ¿alguna vez has estado pensando en tus propósitos en junio?

En los momentos cruciales, en el día a día, cuando la magia del año nuevo se ha desvanecido tenemos cosas más urgentes (no necesariamente importantes) en qué pensar, y los propósitos se quedan en eso, propósitos. Buenas intenciones y nada más.

Jerónimo Sánchez, El Gachupas, escribió un artículo sobre esto que deberías leer hoy mismo: Los propósitos no son objetivos. Otra recomendación es este artículo de Johnny B. Truant: Resolutions suck. Try Anarchy.

Regresando el tema de la cuesta de enero, el problema es básicamente el mismo. En junio, no estás preparándote en los gastos que harás en enero. Y de nuevo, el problema no es que no sepas que deberías hacerlo.

El problema es que, aunque lo sepas, no encuentras una forma de tomar acción. Como dije antes, esto es algo psicológico.

Y esto no es algo de lo que hay que sentir culpa o avergonzarse. Es una cuestión de perspectiva y no de conocimiento. Lo que hace falta es fomentar hábitos y habilidades fundamentales que te permitirán tomar acciones preventivas en el momento adecuado y no vivir tu vida reaccionando a las situaciones, tomando acciones correctivas todo el tiempo.

Y de nuevo, leer 1,000 artículos en junio sobre por qué deberías estar preparándote para enero, no lograrán el cambio.

12 Meses para Prepararte

Como estamos hablando de la cuesta de enero del próximo año, tiene una docena de meses para prepararte. ¿Es eso algo bueno o algo malo?

Desde algunos puntos de vista esto puede ser algo malo:

  • Durante todo este tiempo probablemente pierdas la motivación para prepararte
  • Durante todo este tiempo probablemente surjan cosas más urgentes de las cuales preocuparse
  • Puede ser que te esfuerces por 12 meses y de todas formas el próximo enero tengas problemas financieros

Definitivamente ese punto de vista no es muy útil. Así que cordialmente te invito a que tomes ese punto de vista, lo dejes caer en la taza del inodoro (cuidado te salpica) y lo dejes ir. Incluso puedes sonreír maliciosamente cuando lo veas dar vueltas hacia la oscuridad del caño.

Ahora que dejaste espacio libre para un nuevo punto de vista (algo que los que saben llaman “tener una mente abierta”) te propongo esta nueva forma de verlo:

  • Durante todo este tiempo podrás experimentar estrategias y tácticas para mejorar poco a poco tus finanzas, no todos somos iguales así que se vale probar de todo
  • Durante todo este tiempo podrás refinar poco a poco tus prioridades para mejorar tu vida, no sólo financieramente, sino en todas las áreas que te importan
  • Los 12 meses van a pasar de cualquier forma, y tu tienes la posibilidad de escoger cómo saldrás al final del año, incluso cuando aún tengas problemas financieros el próximo enero, habrás aprendido mucho (mucho!) sobre ti mismo

Claro, habrán momentos en los que pierdas la esperanza del proceso, especialmente porque aún no hay resultados visibles (al menos en términos de dinero).

Pero esta preparación es como construir una casa. Cuando van unas semanas de construcción no te frustras porque aún no esta hecho el techo. Dicen por ahí, que primero hay que hacer las paredes.

Y antes, los cimientos.

Trabajando Juntos

Así que además de burlarme un poco de lo inútiles que son todos los artículos sobre la Cuesta de Enero (a excepción de este, claro) este artículo sirve como compromiso.

El año pasado publiqué mis metas del año. Cumplí a medias, pero eso no es lo importante para ti. Si vienes a este blog regularmente asumo que lo que te importan son tus metas, no las mías. Y aunque las mías tienen que ver con las tuyas, mejor las cumplo y no pierdo (tu) tiempo escribiendo sobre ellas. ;)

Lo que sí diré, sin embargo, es que este año la meta implícita del Economía Personal será prepararte para la cuesta de enero 2012.

Y si te comprometes y trabajas con esfuerzo, ese enfoque hará una diferencia.

Lo mejor que puedes hacer en este momento es, si no lo haz hecho, suscribirte al boletín. Uno de los nuevos extras que recibirás al suscribirte es una serie de artículos (un mini-curso podría decirse) basados en el libro Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.

Quienes ya son suscriptores comenzaron a recibir este contenido desde hace varias semanas. Pero gracias a los avances tecnológicos de última generación obtenidos a través de la colaboración científica entre países desarrollados y entes alienígenas, en cuanto te suscribas comenzarás a recibir los artículos, desde el primero, ¡automágicamente!

Esta serie de artículos, es parte de los cimientos de los que hablamos antes. Probablemente no verás que ahorras $100 extras cada mes como resultado de leerlos. Sin embargo, si aplicas lo que aprendas y usas los ejercicios, comenzarás a cambiar creencias y hábitos fundamentales que te llevarán a ahorrar cualquier cantidad de dinero que tú elijas.

Tengo más planes específicos para este año, pero he descubierto que compartirlos no tiene un gran impacto en mi desempeño para lograrlos. De hecho, creo que puede ser contraproducente. Hablaré sobre eso más adelante.

Por ahora, espero que le saques el jugo este nuevo año. Día a día.

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