Preguntas de los Lectores #4 – ¿Estás en la Cerca?

Hoy daré respuesta a un mensaje que me envió José Ramón por correo. Decidí separarlo en partes para tocar diferentes temas, al final, me gustaría que dejaras tu opinión y tus propios consejos. ¡Entre todos nos ayudamos mejor!

Parece ser que, básicamente, existen dos grupos de personas: las que se dejan llevar (Maktub, ya está todo escrito) y las que se pelean todos los días con su destino para mejorarlo. Creo pertenecer al segundo grupo; pero en la práctica sigo trabajando en el mismo sitio 11 horas durante los últimos 15 años.

Estoy de acuerdo con esta separación de personas. Hay quienes se quejan y quienes hacen algo al respecto. El hecho de que estés leyendo esto, me parece que te pone en el terreno de quienes hacen algo al respecto. O cuando menos, estás en la cerca que divide los terrenos. ¡Vamos salta!

Como nota lateral quisiera agregar que también se puede dividir a las personas en estos dos grupos: las que terminan lo que empiezan…

Es mucho trabajo pero es buen sueldo, y no consigo justificar el dejarlo (me gusta el trabajo pero no el ritmo impuesto) a cambio de poner en práctica “ideas” que no me terminan de convencer…

Cuando he puesto en marcha algún negocio alternativo en el tiempo que me quedaba libre, misteriosamente mi trabajo de toda la vida me exigía un esfuerzo que impedía el desarrollo de dicho negocio de manera que eliminaba el tiempo necesario para desarrollarlo, y vuelta a empezar.

Me parece que tu afirmación de pertenecer al segundo grupo de personas te pone en la cerca, y el salto final será cuando aceptes que no es que no te alcance el “tiempo que me quedaba libre”, es “el tiempo que he decidido dedicarle a mi idea”.

No es que misteriosamente tu trabajo de pronto exige más. El misterio se acaba cuando te das cuenta de que son tus decisiones las que provocan el resultado. Eres tú —nadie te obliga en realidad— a dedicarle más tiempo a tu empleo.

No es que tu trabajo elimina el tiempo necesario para tu negocio, eres tú, y sólo tú, quien está tomando esa decisión.

Entiendo que hay consecuencias que prefieres no aceptar (como el impacto en tu vida de dejar el empleo así sin más), pero el simple hecho de cambiar tu perspectiva de lugar te abre muchas posibilidades.

Cambiar de aceptar que “las consecuencias no te lo permiten” a pensar en “qué puedo hacer para crear las circunstancias adecuadas para lanzar mi negocio”.

Ahora, no quisiera que me interpretes mal. No se trata de hacerte sentir mal porque eres tú. ¡Todo lo contrario! La idea es que aceptes que tienes todo el poder que se necesita para tomar una decisión: cambiar de empleo, reducir tus horas de trabajo, renunciar por completo al empleo, negociar más horas libres, aprender nuevas formas de llevar a cabo tu negocio con tecnología que te permita automatizar, etc. Las opciones son innumerables.

Aunque creo que comprendo las ideas que transmites en tu blog, no consigo dar con la “tecla” adecuada (ni siquiera con el “conjunto de teclas”) para salir de la llamada Carrera de Ratas (ese término sí que está muy bien definido) .

Creo que esto, es justamente lo que te hará completamente pasar al segundo grupo de personas de las que hablamos: La clave para acabar con tu búsqueda por la “tecla” es que dejes de buscarla!

Entiendo a lo que te refieres, pero lo que buscas, un tipo de epifanía quizás, no la encontrarás en ningún blog, ni en ningún libro, ni nada por el estilo. Acá podrías encontrar técnicas, tácticas, estrategias, consejos, etc. Pero el verdadero cambio, siempre viene desde adentro.

Esto suele ser difícil de aceptar en el fondo. Aunque intelectualmente comprendamos la diferencia entre un cambio pasajero motivado por algo externo y un cambio de carácter que viene “desde adentro”, es dificil actuar en consecuencia cuando se tiene el hábito de buscar cambios superficiales.

Uno de los obstáculos mas notables es la cantidad de promesas publicitarias de cambios rápidos, de “el secreto” que te hará mejorar X o Y situación de tu vida.

La alternativa es desarrollar cambios de perspectiva y hábitos, lo cual toma tiempo. Y no por eso vale menos el esfuerzo!

(“¡¿pero cómo?!” es la pregunta obligatoria aquí. Al final del artículo hay una recomendación 😉 )

Tengo mis finanzas bastante saneadas, pero evidentemente me gustaría mejorar, que el dinero simplemente dejase de ser un problema. No sé, tengo siempre la sensación de tener la solución “en la punta de la lengua”, pero nunca llega.

Primero: cambia tu meta.

¿Por qué? Primero porque es una meta muy abstracta. En cuanto a las finanzas tus metas deben ser en términos específicos. Montos y tiempos claros. No ahorres para “el futuro”. Aparte, pensar en que tu meta es que las finanzas no sean un problema, hace que te enfoques precisamente en el problema, y no en la solución.

¿Para ti, qué significa que deje de ser un problema? ¿Tienes esas metas por escrito en algún lugar? ¿Las consultas con frecuencia? ¿Tienes un plan específico para lograrlas? Esas son tus metas. El efecto será que las finanzas no sean un problema, pero te enfocas en la solución..

¡Imagino que aquí es donde has intentado ya iniciar tus propios negocios, lo cual es una excelente forma de hacerlo! Lo que me lleva a la siguiente parte del mensaje:

No termino de entender qué se necesita para que algo te produzca pasión, yo creo que carezco de ese sentimiento.. ¿podrías ayudarme?

¡Definitivamente no estás sólo!

Esto de “encontrar tu pasión” o “apasionarte por lo que haces” es uno de esos consejos que se ha desvirtuado tanto por el sobreuso, al punto de que no significan nada útil.

No creo que se trate de algo que está descompuesto dentro de ti y que por eso no te apasiona nada. Creo que lo más probable es que nuestra visión de cómo se ve y se siente estar “apasionado” por algo, está contaminado por las imágenes de Hollywood de cuando alguien se “apasiona” por algo y mágicamente todo se soluciona.

¿Alguna vez has querido que la vida tenga soundtrack solo para sentirte igual de motivado que lo que ves en las películas? Pues a eso me refiero. (Si mi vida tuviera soundtrack quisiera que la hubiera compuesto Michael Kamen.)

Pero regresando al punto: mencionaste al principio que tu trabajo te gusta en parte, aunque no del todo. Dejando de lado el hecho de que te pagan, ¿qué es lo que te gusta de ese trabajo?

Ahora, no pienses en las actividades específicas sino: ¿a quién le ayuda tu trabajo? ¿cómo sabes que hiciste un buen trabajo? ¿quién se beneficia? ¿ayudas a alguien a vender más? ¿a bajar de peso? ¿a tomar mejores decisiones? ¿mejoras procesos? ¿creas nuevos procesos? ¿diseñas soluciones?

Para “encontrar tu pasión” es más efectivo pensar en: ¿qué resultados me gusta ver? que pensar en ¿qué cosas me gusta hacer? Son los resultados los que te apasionarán, al punto de que las tareas que tengas que hacer para lograrlos se justifican.

No creo que un médico que siente pasión por su trabajo diría: “realmente me apasiona poder pinchar gente con jeringas!”, lo más probable es que lo que le apasione es el resultado, el beneficio para la otra persona, y seguramente la paga le sirve como motivación para seguir haciéndolo.

Como programador, me apasiona entender y resolver problemas. Si pudiera evitarme la parte de teclear y teclear y teclear código lo haría. De hecho, ese es un problema en sí que entiendo y me gustaría resolver, pero seria mejor si pudiera dictar el código o sub-contratar la programación y dedicarme exclusivamente al diseño.

Al escribir en este blog, me apasiona ver cuando alguien descubre una nueva verdad sobre sí mismo, cuando aprende una nueva técnica, cuando dice “ah! ya entiendo!”. Pero por más que me apasiona ese resultado, es ineficiente y tedioso ir de persona en persona (al menos para mi), entonces prefiero escribir un artículo que ayude a miles de personas a la vez.

Creo que ese es el enfoque que te servirá para encontrar tu pasión. No se trata necesariamente de lo que haces, sino por qué lo haces. Al encontrar este tema (la razón) más fundamental, encontrarás que hay diferentes formas de enfocarlo en términos de profesión, empleo o tipo de negocio en particular.

Finalmente, recuerda que, a pesar de ser muy muy importante, encontrar tu pasión no es suficiente.

Cómo Crear Hábitos

Para terminar, quisiera mencionar algo importante: antes dije que debemos cambiar la idea de hacer cambios rápidos de personalidad (basados en técnicas y arreglos superficiales) y comenzar con cambios de carácter y de hábitos (de adentro hacia afuera).

Hace poco escribí un artículo sobre una técnica que, precisamente, toma nuestras motivaciones más fundamentales para provocar este tipo de cambios: Apalancamiento Financiero (parte I).

¿Qué le dirías a un amigo?

Ahora, a tí que estás leyendo este artículo quisiera pedirte un favor: ¿Qué recomendación le darías tú a José Ramón? ¿Has tenido alguna experiencia similar? ¿Qué harías en su lugar? ¿Que le dirías a un amigo que te pide un consejo?

¡Tu turno!

Apalancamiento Financiero – Parte I

Como probablemente sabes me gusta marcar la separación entre el aspecto personal y el aspecto financiero de las finanzas personales. Y también me gusta escribir artículos que de verdad te ayuden en algo.

El concepto del apalancamiento se presta perfectamente para esto.

En finanzas el término «apalancamiento» se refiere a utilizar una deuda para mejorar el retorno de una inversión. ¿No es genial que se pueda usar deudas —que a veces las pintan como engendros del mismísimo infierno— para tu beneficio? Este tipo de apalancamiento es lo que veremos en la segunda parte de este artículo.

Pero antes, en esta primera parte, veremos cómo puedes usar el apalancamiento personal para hacer cambios de comportamiento en tu vida que te permitan disfrutarla más (y mejorar tus finanzas).

¿Por qué hacerlo de esta forma? Porque de nada te sirve saber como mejorar el retorno de una inversión a través de una deuda, si no has logrado instalar hábitos adecuados para iniciar tus ahorros y pagar tus deudas.

Claro, esa información es importante (por eso hablaremos de eso en la segunda parte), pero de nada sirve llenarte la cabeza de información si no puedes hacer algo con ella.

Motivación

Una de las cosas más importantes que podemos aprender sobre nosotros mismos es ¿qué nos motiva? En general, podríamos hablar de tus metas y aspiraciones, pero para lograr cambios en nuestra vida necesitamos algo más fundamental.

¿Qué puede ser más fundamental? Existen dos fuerzas en la vida de todas (absolutamente todas) las personas que motivan cualquier acción: el sufrimiento y el placer.

¿No es verdad que todo lo que haces, lo haces para evitar algún sufrimiento o para obtener algún placer?

Piénsalo por unos minutos.

Te alimentas, tienes un trabajo, vas al cine, te casas, te divorcias, hablas con tus hijos, no hablas con tus hijos, aprendes a tocar un instrumento musical, coleccionas zapatos, coleccionas novias/os… todo lo haces porque intentas evitar un sufrimiento, obtener un placer, o ambos.

Estas dos fuerzas han estado detrás de todos el progreso y los problemas humanos. Desde Hitler hasta el Dalai Lama, todos estamos motivados por ellas.

Es posible que ya hayas reflexionado sobre esto, pero al hacerlo de forma más directa y consciente te proporciona la herramienta más poderosa posible para hacer cambios en tu vida.

Cuando logramos identificar estas dos fuerzas claramente actuando en nuestra vida, ¿no tiene sentido que aprendamos a usarlas en nuestro beneficio?

Por ejemplo, puede ser que tengas el hábito de gastar tu dinero sin darte cuenta en cosas innecesarias. Al final del mes sientes culpa por tus gastos pero no encuentras una forma de cambiar el comportamiento. Luego intentas hacer un presupuesto personal o hacer un registro diario de tus gastos, pero a los pocos días lo abandonas y regresas al mismo comportamiento de antes.

O puede ser que tengas una idea de un negocio que has intentado realizar por meses pero nunca logras obligarte a trabajar en ella. Siempre encuentras alguna otra actividad (productiva o no) que te aleja de tu meta.

Otro ejemplo puede ser que lleves mucho tiempo con las ganas de pedir un aumento o simplemente renunciar a tu empleo, pero hay algo que te ha detenido.

Se por mi experiencia propia, que esas situaciones son muy frustrantes. Pruebas todo tipo de técnicas pero nada parece hacerte cambiar.

¿Es posible que al analizar nuestras motivaciones más fundamentales encontremos una forma de romper el círculo?

Condicionamiento

La primera vez que leí sobre el apalancamiento personal fue en el libro Despertando al Gigante Interior de Tony Robbins.

En este libro, Robbins detalla varias formas en las que uno puede “programar” su mente para cambiar comportamientos específicos. Esta serie de técnicas fueron conocidas inicialmente como “Programación Neuro-lingüística” (NPL en inglés).

Sin embargo, para evitar que las personas pensaran que su mente podía ser programada cual computadora por alguien más y evitar la responsabilidad de su propia vida, Robbins evolucionó las técnicas hacia algo conocido como Condicionamiento Neuro-asociativo.

Pero dejando los nombres sofisticados por un lado, veamos de qué se trata. La teoría va así:

Si cada acción que tomas está orientada a evitar un sufrimiento, obtener un placer, o ambos; la forma más efectiva de evitar esa acción es encontrar un sufrimiento o placer opuesto al que te motiva a realizarla.

Veamos un ejemplo concreto:

Supongamos que has estado acumulando una gran deuda en tus tarjetas de crédito en compras que, a sangre fría, te parecen innecesarias. Por definición sabemos que las compras las haces por el placer que recibes al hacerlas o por evitar algún tipo de sufrimiento. Por ejemplo, podría ser que tienes algún problema en otra área de tu vida del que tratas de escapar. Comprar y comprar te proporciona un tipo de placer porque te aleja de tus otros problemas.

¿Qué puedes hacer para cambiar el comportamiento?

Primero, debes trasladar tu atención del comportamiento que NO quieres, al comportamiento que SÍ quieres. Debes crear una imagen vívida —una especie de película mental— de lo que sí quieres en tu vida. Lo mejor es que describas por escrito como SI quieres que sea tu vida. Por ejemplo, al decir “ya no quiero gastar en cosas innecesarias y endeudarme” refuerzas la imagen mental de lo que NO quieres. En lugar de eso, podrías imaginar en qué cosas SI quieres usar tu dinero.

El segundo paso es obtener el apalancamiento en sí. Esto significa que asocies tanto dolor como puedas a no cambiar el hábito y tanto placer como puedas a SÍ cambiar el hábito.

En nuestro ejemplo, alguien podría hacerse estas preguntas para asociar dolor a NO cambiar su comportamiento: ¿cuánto me está costando física, mental, emocional, financiera y espiritualmente este comportamiento? ¿como le afecta a las personas que quiero? ¿que cosas me perderé en la vida si no cambio?

Para asociar placer a realizar un cambio, podría hacerse estas preguntas: ¿como me sentiría conmigo mismo/a si hago este cambio? ¿qué ganaría mental, financiera, física, espiritualmente? ¿cómo se sentirían mi familia y mis amigos? ¿qué cosas placenteras podría hacer con mi vida?

Al lograr esta asociación fuerte de dolor a NO cambiar estás usando el dolor como una palanca para empujarte hacia el cambio. De la misma forma, al asociar un gran placer a realzar cambios en tu vida, logras empujarte hacia tu meta.

Hay diferentes técnicas para reforzar un nuevo comportamiento. En el libro de Robbins hay múltiples ejercicios y ejemplos de estas técnicas. Desde los clásicos de poner tus metas por escrito en un lugar visible (que funciona para muchos aunque no para mi) hasta ejercicios escritos y afirmaciones.

Lo mejor que puedes hacer es experimentar con diferentes formas de mantener viva las asociaciones de dolor y placer para encontrar la que te da mejores resultados. No todos somos iguales en este sentido. Algunas personas logran hacerlo con simplemente recordar las respuestas a las preguntas de arriba. Hay quienes necesitan hacerlo por escrito y re-leer su película mental. Hablar con alguien sobre el proceso que estás llevando puede ser muy útil. Recuerda, la clave es experimentar.

No te Castigues

Es importante aclarar algo: no es lo mismo usar el dolor para condicionar un comportamiento que autoflagelarte por errores del pasado.

“Usar el dolor” puede sonar a algo negativo, como a masoquismo, pero no es eso.

¿Cuál es la diferencia? Míralo de esta forma:

En este momento te encuentras frente a dos posibles futuros: uno donde continúas un comportamiento prejudicial y no cumples tus metas; y otro, donde sustituyes tu comportamiento perjudicial por otro más beneficioso y avanzas hacia tus metas.

La idea del condicionamiento es asociar dolor a uno de estos futuros y placer al otro.

El problema sería que asociaras una gran cantidad de dolor al pasado. Eso no tiene ningún sentido porque, evidentemente, no puedes hacer nada al respecto. Hacerlo, sería enfocarte de nuevo en lo que NO quieres. Es mejor sonreir al pasado, bueno o malo; aprender lo que se pueda y seguir adelante.

Tu Tarea de Hoy

  • Primero, quiero saber tu opinión. ¿Qué hábitos podrías cambiar usando esta técnica? ¿Qué te ha funcionado (y qué no) para hacer cambios así en tu vida? Comparte tu experiencia en los comentarios.
  • Luego, si consideras que este artículo te a ayudado en algo o que podría ayudar a alguien más, ayúdame a correr la voz en Facebook, Twitter, o tu red social favorita!
  • Si ya tienes en mente algún cambio que quisieras introducir en tu vida, hoy es el mejor día para hacerlo. Tómate unos 20 minutos para analizar qué comportamiento quisieras cambiar y encuentra una forma de hacer asociaciones fuertes para lograr el apalancamiento necesario para cambiar.

7 Errores que tus Amigos Cometen en sus Finanzas

Todos sabemos que hay muchas personas con problemas financieros de todo tipo. Yo he tenido muchos de estos problemas y seguramente tú has tenido algunos también. Pero mientras aún estamos en la batalla por solucionarlos es fácil comenzar a ver los árboles y no ver el bosque.

En otras palabras, es fácil perder de vista el panorama general de nuestras finanzas porque nos preocupamos de los pequeñísimos detalles. Sin embargo, para otras personas es más fácil ver la situación completa porque no están tan involucradas.

Como dice el viejo y conocido refrán: “Es más fácil ver la paja en el ojo ajeno”.

Así que, ¿que síntomas puedes ver en otras personas que te ayuden a saber que tienen problemas financieros? y más importante ¿por qué querría alguien saber si sus amigos tienen problemas financieros?

7 Errores que tus Amigos Cometen en sus Finanzas

  1. Ven el dinero como un fin. Uno de los problemas más comunes en nuestra sociedad es que se pierde de vista el verdadero papel del dinero en la vida. Recuerda siempre que el dinero no es un fin en sí mismo y que cualquier actividad que realices debe tener un objetivo más allá que el de simplemente ganar unos dólares.
  2. No aceptan que tienen problemas. Aún cuando tú puedas ver que tienen problemas financieros, al preguntarles te dirán que todo está bien. Pretender que todo está bien y mantener las apariencias sólo hará que sus problemas aumenten con el tiempo.
  3. No toman completa responsabilidad. Puede ser que acepten que tienen problemas, pero siempre encontrarán alguien a quién echarle la culpa. Puede ser su cónyuge, la mala suerte, sus padres, el gobierno, etc. Cualquier sugerencia que hagas para mejorar su situación encontrará oídos sordos porque no es culpa de ellos y asumen que, por lo tanto, tampoco es su responsabilidad.
  4. No tienen metas claras. Puede ser que un día comiencen a ahorrar, pero si les preguntas ¿para qué ahorran? no lo saben. Tampoco saben para qué trabajan. No saben qué quieren lograr en la vida. La falta de metas se traduce en falta de motivación para hacer cambios positivos. De hecho, no hay algo que sea concretamente “positivo” hacia lo que puedan apuntar.
  5. Sus relaciones personales no los ayudan. Sus familiares o amigos más cercanos son una carga extra en su camino. Los has visto ponerse una meta sólo para sucumbir ante la presión de su grupo habitual y caer en hábitos que los alejan de sus metas.
  6. Se enfocan mucho en las herramientas y no en los hábitos. Probablemente tienen la intención de mejorar y cada vez que encuetran una nueva técnica de ahorro o un nuevo software para presupuestos dicen que “esta vez sí!” lograrán su meta. Pero la novedad pasa rápido y eventualmente caen en los mismos patrones de conducta limitadores.
  7. Se enfocan mucho en reducir sus gastos y no en aumentar sus ingresos. Ahorran hasta el último centavo. Todos los gastos están fríamente calculados. Adoptan la frugalidad al máximo en nombre del ahorro. Sin embargo siguen en una situación limitada y no cumplen con sus metas. Dedican tanto tiempo y energía a estas actividades que se olvidan de potenciar sus fuentes de ingresos para crear riqueza.

¿Por qué buscar la paja en el ojo ajeno?

Porque es más fácil. Eso ya lo habíamos establecido antes. 😉

¿Conoces a alguna persona que cometa estos errores? ¿Tal vez la conoces muy de cerca? ¿tan de cerca que la ves todos los días… en el espejo?

Una vez que comienzas a notar el comportamiento en otras personas, puedes comenzar a buscar si esos comportamientos existen en tu vida. Además, sabrás que hay otras personas en situaciones similares y que pueden ayudarse mutuamente a mejorar (¡recuerda el error #5!).

Tú, ¿Qué tan dispuesto/a estarías a reconocer que cometes estos errores si un amigo tuyo te envió a leer este artículo? ¿O estarías dispuesto/a a reconocer que comentes estos errores después de saber que no estás solo/a?

¿Es importante sentir pasión por tu trabajo?

¿Cuál es la relación que existe entre la pasión por lo que uno hace y el éxito que tiene? ¿Realmente es importante hacer lo que te apasiona? ¿O es simplemente una falsa ilusión que puedes trabajar y ganar dinero haciendo lo que te gusta?

Este tema surgió hace unos días en Twitter con un par de contactos: Aroldo y Jean. No tengo el gusto de concer a Jean en persona, pero estoy seguro de que es una persona muy interesante.

El tema surgió alrededor de la pregunta ¿Si no estás haciendo algo que te apasiona, vale la pena seguir haciéndolo? (o algo similar, estoy parafraseando).

Luego de eso pensé en escribir un artículo al respecto porque tú podrías tener preguntas similares al respecto. Así que la intención de este artículo es explorarlas. Por ejemplo, podrías preguntarte…

¿La pasión es realmente importante para el éxito?

En mi opinión, la respuesta es sí.

Sabiendo que la mejor forma de hacer dinero es proporcionar un valor a la sociedad, contrasta las dos posibles situaciones: tratar de poporcionar valor a la sociedad haciendo algo que no te apasiona o te gusta un poco y simplemente lo toleras, contra tratar de proporcionar valor a la sociedad haciendo algo que disfrutarías haciendo aún si no te fueran a pagar.

En el segundo caso, tu motivación será mayor y por lo tanto la calidad de tu trabajo será mejor (y por lo tanto tus ganancias pueden ser mejores). Si no estás comprometido/a con la misión de tu empresa, es muy fácil caer en la mediocridad. En hacer el trabajo por salir del paso y únicamente esperar a la quincena.

¿La pasión es realmente necesaria para el éxito?

En mi opinión, contrario a la respuesta anterior, la respuesta es no.

Aunque la pasión es importante y te da una ventaja para obtener mejores resultados —ya sea en tu empleo o negocios— no es absolutamente necesaria. Míralo de esta forma:

Para tener éxito, se necesita tomar acciones concretas en dirección de tus metas. Sentir pasión por una meta, puede llevarte a actuar y por lo tanto a obtener resultados. Sin embargo, no se puede afirmar que la única forma de conseguir resultados es por medio de la pasión.

¿Qué otra forma existe para obtener resultados?

La disciplina.

¿Alguna vez te has emocionado con un proyecto y comienzas a trabajar por unos días, pero luego lo abandonas? Quizás se te cruzó otra idea en el camino que te gustó más y entonces te emocionaste con esa nueva idea. Comenzaste a trabajar por unos días, pero luego lo abandonaste, seguramente porque te topaste con otra nueva idea. Y comenzaste a trabajar por unos días… ¿me explico?

La pasión es un estado emocional en el que te sientes energizado/a por una idea. Este estado, tiene subidas y bajadas. Es inestable. Aunque te lleva a tomar acciones, no siempre está al mismo nivel. Por el contrario, si tienes desarrollada tu disciplina, podrás seguir tomando acciones hacia tu meta independientemente de tu estado emocional.

La pasión es una infusión de energía temporal que puede ayudarte de dos formas: a comenzar tus proyectos y a realinearte cuando perdiste el rumbo. Pero la pasión por sí sola, no necesariamente te llevará al éxito. El ingrediente que hace falta es la disciplina.

La pasión es como la chispa que enciende una fogata. La disciplina es la leña. Se quema lentamente y no depende de la chispa inicial para seguir ardiendo.

Entonces, si no me siento apasionado con lo que estoy haciendo ¿debería seguir haciéndolo? ¿o debería buscar algo que me apasione?

En mi opinión, la repuesta en este caso es… depende.

Analiza cuál es el motivo por el que no te sientes apasionado/a por lo que estás haciendo en este momento. ¿Nunca te ha hecho sentir pasión? ¿Alguna vez sí te apasionaba pero ahora sientes que has perdido el rumbo? Algo que sucede frecuentemente es que aunque tu meta a largo plazo te apasiona, hay ciertas tareas que resultan tediosas o repetitivas, ¿es eso lo que te desmotiva?

Si lo que te desmotiva son los aspectos menos emocionantes de tu empleo o negocio, tienes básicamente tres opciones: (1) Si puedes eliminar la tarea sin serias consecuencias negativas, hazlo. (2) Si no puedes eliminarla, busca la forma de delegarla o sub-contratarla. (3) Si no puedes eliminarla ni delegarla, busca una forma de hacer que la tarea sea menos tediosa.

Hay diferentes técnicas para hacer esto, pero caen fuera del alcance de este artículo. Pero la idea es clara: siempre habrán aspectos tediosos que preferirías no hacer. En ese caso, no importa cuanta pasión sientas por tu meta, las tareas no se harán más amenas por arte de magia. En esos casos es donde la disciplina es más importante que nunca.

Por otro lado, si en realidad nunca te ha apasionado tu trabajo o tu carrera y sabes lo que en realidad te apasiona, trata de hacer el cambio lo más pronto posible. Aún cuando estés en un empleo “bien pagado” o tengas un negocio “exitoso”. Si no tienes un objetivo más grande que te motive, una misión que realmente te llene y te llame a seguir adelante, ninguna cantidad de dinero podrá darte la satisfacción de buscar tus sueños.

Ahora, no me mal interpretes, simplemente dejar de hacer algo que no te apasiona para hacer algo que sí te apasiona no solucionará todos los problemas de tu vida. La pasión es importante. Pero no es lo único importante. Estarás en una mejor posición, pero aún requieres hacer esfuerzos. Por eso también es importante la disciplina. Aún si cambias tu carrera para hacer algo que sí te apasiona, tendrás que cubrir tus necesidades básicas, pagar la renta y alimentarte.

Si haces un cambio en tu vida basándote sólo en la pasión y no pones atención a la disciplina, lo más probable es que tu pasión termine disipándose. La única forma de mantenerla y hacerla crecer es obteniendo resultados positivos, ahí es donde la disciplina es más importante que la pasión.

Nadie dijo que la vida era fácil. Pero eso no significa que no pueda ser apasionante.

Si el Dinero es Tabú, Tenerlo es Pecado

En una reunión social no debes hablar de política, religión, sexo o dinero. Tienes que limitarte a hablar de temas no controvertidos en los que todos estemos de acuerdo. ¿Cierto?

A menos, por supuesto, que sepas que las personas estarán de acuerdo con lo que digas. Cero discrepancias, todos en paz. Si hablas de política, simplemente menciona que los políticos siempre son corruptos, que no deberían haber más impuestos (o que sí deberían haber más impuestos) y que el gobierno está mal. Si hay algún político en la reunión, mejor pasa a otro tema. No hables de homosexuales si hay alguno en presente. ¡Y nunca hables de religión!

¿Qué pasa si cometes la locura de preguntarle a alguien cuánto dinero gana? Si gana muy poco dinero, no te querrá decir. Se sentirá incómodo, inferior. ¿Y si gana mucho? No debería decirlo porque no hay que ser presumido.

Todos estos temas son de mal gusto.

¿Por qué?

Temas Tabú

La palabra “tabú” viene de unas remotas islas en el Pacífico. Significa “prohibido” o “santo”. Y no es coincidencia que los  temas tabú en nuestra sociedad son cosas “prohibidas”, “santas”, o ambas.

El dinero se vuelve un tabú porque se encuentra en el centro de muchas actividades humanas. Para divertirte, usas dinero. Para casarte, usas dinero. Para ganar dinero, necesitas dinero. Estando presente en la mayoría de las áreas de la vida se vuelve un tema sensible.

Como decía antes, si en una reunión le preguntas a alguien sobre sus ingresos, puedes estar entrando en terrenos pantanosos. Los haces sentir incómodos. ¿O es que si alguien te preguntara a ti sobre el dinero te sientes incómodo? ¿Tu valor como persona está ligado a tus posesiones? ¿Sentirías que si no tienes las cosas que la sociedad demanda de una persona exitosa, eres inferior? ¿Sentirías que si no hablas de tu automóvil último modelo no estarás a la altura? ¿Si no tienes un televisor plasma eres pobre? Pero no digas tampoco que tienes mucho dinero. Pensarán que eres como todos esos que venden su alma al diablo para ser millonarios. Tienes que decir que ganaste tu dinero en un trabajo que no te gusta, pero que tienes que soportar. No tienes opción.

Si el dinero es un tabú, tenerlo es un pecado. Irónicamente, no tenerlo también es un pecado.

Rompe las Reglas

Sin importar cuáles sean tus objetivos en la vida, las personas que no están abiertas a discutir temas con seriedad y una mente abierta, te impedirán avanzar a tu máxima velocidad. El hecho de que durante toda tu vida nunca hayas podido hablar abiertamente sobre estos temas no significa que no debas hacerlo. Tampoco significa que no hayan personas dispuestas a discutir abierta e inteligentemente sobre temas importantes.

Hay muchas reglas sociales que simplemente no sirven para nada, dadas las circunstancias actuales. Seguramente en algún momento, en una situación social diferente, con problemas diferentes, tenían un propósito. Pero si en este momento, no nos están ayudando a solucionar los problemas importantes de la humanidad es hora de dejarlas atrás. Y ten en cuenta que solucionar los problemas de la humanidad incluye, evidentemente, solucionar los tuyos.

No creo que sea una simple coincidencia que la mayoría de los problemas importantes del mundo giren en torno a estos temas tabú. Si no estamos listos para discutirlos durante la cena, ¿estamos listos para resolverlos a una escala mundial? ¿qué puedes hacer para tener un impacto positivo en tu mundo -tu familia, tus amigos- en relación con estos temas?

Aprovechando que tengo tu atención, me gustaría sugerir un lugar especial en donde podrás discutir abierta e inteligentemente estos temas.

“No preguntes qué es lo que el mundo necesita, pregúntate qué es lo que te hace sentir vivo. Porque lo que el mundo necesita, son personas que se sientan realmente vivas.” – Howard Thurman

Cómo Mantenerte Motivado para Mejorar tu Economía Personal

¿Has comenzado a ahorrar o pagar tus deudas pero después de unos días sientes que no vale la pena tanto esfuerzo? ¿O sientes como que no estás avanzando y para qué preocuparse tanto? mejor gastar tu dinero hoy y ser feliz, ¿no? Luego vas, cometes errores y al siguiente días sientes culpa.

Cuando intentas alcanzar metas difíciles cuyos resultados no son visibles rápidamente es muy fácil perder la motivación y caer de nuevo en los malos hábitos. En este artículo, comparto una excelente forma de mantenerte al pie del cañón en tu batalla. Es realmente sencillo,  sólo necesitas unos 10 o 15 minutos al día.

El Diario de los Halagos

Hace apenas unos cuantos días —ojalá lo hubiera conocido hace varios años— comencé a utilizar una técnica llamada “El Diario de los Halagos“. Básicamente consiste en que al menos una vez al día, en un lugar privado, te halagas a ti mismo/a. ¡Así de simple! Puedes hacerlo en un diario, un documento en tu computadora, etc. Lo más importante es que es 100% privado. ¡No puede verlo ni tu pareja ni tus hijos ni tu abogado!

¿Por qué habría de funcionar algo así?

Piensa en la persona más presumida que conozcas. Tú sabes, esa persona que siempre llega contándote que en sus vacaciones en Europa conoció a Paris Hilton (aunque en realidad, sólo la vio de lejos) o que su automóvil último modelo tiene más funciones que Excel… ya sabes quién.

Ahora, lo que nos interesa de esa persona no son las cosas que presume o por qué lo hace. Lo que nos interesa analizar es lo que está sucediendo en su mente al momento de presumir. Cuando tú presumes ante otras personas —porque acéptalo, algunas veces también tú lo haces— buscas desplegar un mayor valor social ante las demás personas. Buscas ser admirado/a. Y se siente bien, ¿no? Se siente bien saber que otras personas te admiran porque eso te demuestra que tienes valor.

Por supuesto, si todo tu valor como persona se deriva de ser presumido/a, tienes otro tipo de problemas; pero esa sensación de valor que obtienes te motiva. Te inyecta de energía y optimismo sobre lo que eres capaz de ser y hacer. Y precisamente el problema que queremos solucionar hoy es ¡mantenerte motivado/a cuando ya no tienes ganas de seguir ahorrando o limitando tus gastos para mejorar tu economía personal!

Ahora, de regreso en tu diario lo que debes hacer es presumir sobre todas las cosas buenas que has hecho hasta ahora para mejorar tu economía personal. Al hacer esto, estarás halagándote a ti mismo/a y presumiendo sobre lo increíblemente genial que eres por haber llegado hasta este punto. Y por otro lado, como la primera condición es que es 100% privado no estarás alimentando tu ego por la aprobación de los demás sino que estarás alimentando tu autorespeto y autoestima.

¿Resististe la tentación de comprarte un helado? Escríbelo. ¿Resististe la tentación de invitar a todos tus compañeros del trabajo a un helado? Escríbelo. ¿Es el tercer día seguido en el que trabajas sin distracciones en tu nuevo negocio? ¡Escríbelo! Muchos de tus avances por sí solos no parecen ser gran cosa, pero si los ves todos juntos en tu diario, bajo una luz positiva, ¡te motivarán a seguir adelante!

Esta es una herramienta muy útil para lograr, prácticamente, cualquier objetivo que te propongas. Es muy fácil perderse en la rutina y olvidar que tienes objetivos a largo plazo que escogiste conscientemente un día que tenías la mente clara. Pero este ejercicio también es fácil de recordar:

  1. Se presumido/a
  2. En privado

Ahora ve y escribe que eres increíblemente genial porque hoy leíste un fantástico artículo sobre cómo mejorar tu economía personal. 😉

Ocuparte de tu Economía Personal es Egoísta

Te ocupas de tus Finanzas Personales, buscas formas de no gastar de más tu dinero, buscas formas de mejorar tus ingresos. ¿No te parece algo egoísta?

Además, ¿para qué quieres el dinero? Para pagarte unas vacaciones. Para trabajar menos. Para comprarte una casa más grande y tener más comodidades, ¿no?

Egocentrismo vrs. “Egoísmo Racional”

No estoy seguro de que mi uso de estos términos esté de acuerdo con los psicólogos, pero me servirán para establecer una diferenciación. Estoy siendo egoísta con el uso de las palabras. :)

¿Qué tan simple es para una persona responder a una pregunta como la primera de este artículo? Preocuparte por tus finanzas y tu bienestar en general es, de hecho, egoísta. Y la palabra egoísta puede tener connotaciones negativas. Lo que puede hacer que te sientas mal por perocuparte tanto por ti mismo, habiendo tantos problemas en el resto del mundo, ¿verdad?

¿Cómo te atreves comprar una pizza para tu familia cuando hay niños muriendo de hambre en África? ¿Cómo puedes irte de vacaciones a un hotel 5 estrellas cuando tu dinero podría utilizarse para encontrar una cura para el cáncer?

Existen varios conceptos relacionados con el egoísmo: Egoísmo Ético, Egoísmo Moral y Egoísmo Racional. Si discutiéramos cada uno de ellos, podríamos tardar horas. Sin embargo, destilaremos todos estos conceptos en uno sólo: Egoísmo Racional. En pocas palabras, el Egoísmo Racional es un interés natural de persecución de tus propios intereses y objetivos.

Si tienes 5 años puede ser que tus intereses y objetivos sean que tu mamá de te una galleta ¡YAAAAA! (¿Escuchaste mamá?) Y no te preocupa si es un buen momento para pedirla. De hecho, según algunos psicólgos, el cerebro de un niño de 5 años aún no tiene capacidad para comprender por completo que existe un punto de vista aparte del suyo. Eso se llama Egocentrismo. Cuando una persona se preocupa por su propio interés y nada más.

¿Qué pasa con tu Economía Personal?

Cuando te ocupas de reducir tus gastos, aumentar tus ingresos, invertir para el futuro, etc., puedes hacerlo tomando en cuenta tu propio interés y nada más; o puedes hacerlo entendiendo cómo funciona el dinero en la sociedad y proporcionar un valor real a otras personas.

Entonces, ¿es egoísta? Sí. Pero eso es normal.

Puede ser dificil de ver, pero tu trabajo, aunque no esté directamente relacionado con salvar a niños en África, puede tener un impacto positivo en la sociedad. Quizás tu trabajo te da los recursos para criar hijos responsables que sean quienes finalmente encuentren una cura para el cáncer. Cuando vas de vacaciones a la playa, estás soportando las fuentes de empledo derivadas del turismo. En donde quizás esté ahora trabajando el próximo Albert Einstein.

No lo puedes saber, pero si estás proporcionando valor a la sociedad, el impacto neto es positivo.

Un Tema Profundo

Por supuesto, como todos los temas que involucran psicología, finanzas y niños de 5 años pidiendo galletas, aún hay mucho por decir.  Sólo basta con mencionar el clásico dilema para seguir hablando del tema: Cuándo una persona realiza un acto “completamente desinteresado” como por ejemplo, ayudar a una anciana a cruzar la calle, ¿por qué lo hace? ¿porque lo hace sentirse bien consigo mismo/a? ¿Eso no es un acto “interesado”? 😉

Quejas

“Quejarse es la peor cosa que puedes hacer por tu salud o tu riqueza. ¡La peor! … Por los próximos siete días, te reto a que no te quejes para nada.”T. Harv Eker

¿Alguna vez te ha sucedido que a lo largo de varios días suceden cosas que tienen relación entre sí y te dan claridad sobre algo que habías estado esperando? Se siente como que las piezas están cayendo en su lugar por arte de magia.

Eso me sucedió cuando leí esa frase de T. Harv Eker.

En la entrada anterior, mencioné algunas ideas que tengo para futuros experimentos en este sitio que resulten constructivos para todos. Uno de ellos, fue involucrar a los lectores en algún tipo de “reto público” para mejorar tus finanzas significativamente en 30 días.

Al leer esta frase me di cuenta de lo poderoso que puede resultar un cambio tan simple como dejar de quejarse por las circunstancias que nos rodean.

De forma similar al ejercicio de hace unos días (si no lo has hecho, deberías intentarlo) normalmente no notamos los efectos que puede tener sobre nosotros algo tan simple como quejarse.

Compara:

  • No tengo ideas para negocios… no se me ocurre nada.
  • ¡No me alcanza el dinero! ¡Necesito un aumento!
  • No me gusta mi trabajo… y ¡no me dan el aumento que necesito!

Contra:

Es evidente que sólo por cambiar la frase no te darán un aumento o un trabajo mejor por arte de magia. Lo que sí hace es cambiar tu perspectiva. Sales de la perspectiva de ser una víctima a ser el creador consciente de tu vida. Y eso te permite encontrar acciones específicas que puedas tomar.

Otra comparación: Compara quejarte y sentirte mal porque no crees que eres una “buena persona” con tomar la decisión de ir con tus amigos y pedirles que honestamente te hagan una crítica constructiva sobre tu vida y que te digan en qué puedes mejorar (por cierto, eso es precisamente lo que hizo hoy una amiga mía y la respeto por su coraje). ¿Puedes hacer algo similar con tu jefe para recibir el aumento? ¿O con tus clientes para mejorar tu servicio?

Me parece un experimento muy interesante dejar de quejarme durante 7 días. Y cada vez que note que me quejé o voy a quejarme de algo, cambiarlo a: No me gusta esto ¿qué puedo hacer para cambiarlo/eliminarlo de mi vida?

Autoestima y Economía Personal

Para fines de este artículo, definiré autoestima como el conjunto de creencias y emociones que una persona asocia consigo misma.

Por ejemplo, alguien se cree capaz/incapaz de lograr algo. Alguien se siente frustrado/emocionado con su desempeño en una actividad.

El autoestima de una persona tiene un impacto directo en su economía personal:

  • Una baja autoestima (creencias o emociones negativas) puede afectar las actividades diarias de una persona, incluyendo las actividades que proporcionan valor a otras personas.
  • Si las actividades productivas se ven afectadas, el retorno (ingresos) de la persona, pueden verse afectadas también.
  • Una baja en los ingresos de una persona, puede causar una baja autoestima, principalmente por las emociones que se pueden asociar a la situación.

En otras palabras:  Baja autoestima afecta la productividad. Baja productividad afecta los resultados. Malos resultados afectan al autoestima.

Lo que necesitamos entonces es encontrar una forma de romper este círculo vicioso.

Podrías intentar mejorar tus resultados aplicando técnicas de concentración, ignorando el problema o tratando de darle una solución a los síntomas (drogas antidepresivas, cafeína) u otras distracciones. Pero esto no tendrá resultados duraderos porque el problema sigue estando ahí.

Entonces, ¿de qué forma puedes romper el círculo?

Jack Canfield popularizó hace años una ecuación que muestra la forma en que un evento puede tener impacto en nuestra vida. La ecuación es “E+R=O” que significa “Event (evento) + Reaction (reacción) = Outcome (resultado)”

Esta ecuación nos muestra que en cualquier interpretación que le demos a un evento — el resultado— hay un componente que prácticamente no podemos afectar —el evento en sí mismo— y otro que sí podemos controlar —nuestra reacción.

Utilizando esta forma de pensar, podemos romper el ciclo cambiando la forma en que interpretamos nuestra situación y así cambiando las emociones que surgen de ellas. Estas emociones, al final de cuentas son las que reflejan cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos. Son las que pueden comenzar a hacerte sentir mejor.

Una vez que tu autoestima está en su lugar, estarás en una mejor posición para tomar acciones que corrijan tus resultados. Obtendrás buenos resultados, lo cuales mejorarán tu autoestima.

3 Verdades Innegables

Desde hace tiempo he querido hacer un experimento como este.

Seguramente habrás recibido (y enviado) por correo electrónico algunas de esas presentaciones de PowerPoint con mensajes de superación, chistes, fotos curiosas, etc. Son muy populares.

Lo más interesante de ellas es cómo pueden dar la vuelta por el mundo una y otra vez. Creo que las cadenas de correo que se forman de esa manera son el precursor de la mayoría de técnicas de mercadeo a las que ahora llaman “virales”.

Un día hace mucho tiempo me di cuenta de que una de esas presentaciones sería una forma excelente de dar a conocer Economía Personal.

Pensé que para que funcionara debería crear una presentación impactante que las personas consideraran que valía la pena compartir. Aparte, tendría que tener una relación directa con tu economía y finanzas.

¡Así que aquí está la presentación!

Para descargarla y enviarla a tus amigos, haz clic aquí.

Espero que no tarde mucho tiempo en darle la vuelta al mundo y que llegue de regreso a mi buzón de entrada 😉