La actividad de hoy consiste en crear tu Balance General Personal, aprender a utilizarlo y a extraer información útil de él.

Ahora, si eres como yo y recibiste clases de Contabilidad General (y las odiaste) durante tus años de estudiante probablemente tuviste ganas de de salir corriendo cuando leíste “Balance General”.

Antes de que corras, déjame decirte que sí… se trata de *ese* Balance General. Con la diferencia de que esta vez, le encontrarás utilidad inmediata. Con la diferencia de que esta vez, si no lo haces, ¿cómo tomarás control de tus finanzas? :)

¿Sigues aquí? Perfecto. Entonces comencemos. Primero nos encargaremos de la parte numérica del Balance General y luego de interpretarlo.

Construyendo el Balance General

Por los comentarios que recibí sobre la tarea de ayer, muchos de ustedes hicieron intuitivamente cálculos después de encontrar su total de gastos, ingresos, activos y pasivos. Eso es genial porque simplifica mucho la comprensión de un Balance General.

Para construir formalmente tu Balance, en una hoja de papel (o una hoja electrónica) crea dos columnas. En la columna de la izquierda lista todas tus pertenencias (tus activos) incluyendo su valor.

Si has leído alguno de los libros de Robert Kiyosaki sabrás que a él le gusta decir que la casa donde vives y tu vehículo no son activos, sino pasivos porque te crean gastos y no ingresos. Pero también le gusta decir que tenía 2 padres.

Estrictamente hablando, tu casa es un activo. Me parece inteligente hacer una distinción entre los activos que producen ingresos y los que producen gastos. Pero habiendo tantas palabras en nuestro idioma ¿por qué utilizar “activos” y “pasivos” que ya nos las ganaron?

Mi recomendación es que si tienes activos que te generan ingresos, como inversiones, bienes raíces de alquiler, etc., sepáralos de otros activos que generan gastos (como tu casa y tu vehículo).

Ahora, en la columna de la derecha, lista todas tus deudas (tus pasivos) con su respectivo saldo. Recuerda incluir préstamos, saldos de tarjetas de crédito, deudas con amigos o familiares, etc.

Será de mucha ayuda si colocas los pasivos alineados con sus respectivos activos. Por ejemplo, si tienes una hipoteca sobre tu casa, haz que tu hipoteca (en la columna de pasivos) quede en la misma linea en la que quedó tu casa (en la columna de activos).

Finalmente, calcula el total de cada columna y luego calcula tu capital:

Capital = Activos – Pasivos.

Ahora que has destilado este número mágico, es hora de interpretarlo.

Interpretando el Balance General

Al tener tu Balance recién creado puedes ver ante tus ojos cómo se va formando una fotografía de tus finanzas. ¿Qué conclusiones podemos obtener de esta fotografía a medias?

Hay básicamente tres posibilidades para este cálculo. Tu capital puede ser:

  1. Negativo
  2. Cero
  3. Positivo

Este resultado es una de las formas más simples de medir tu riqueza económica. Una forma de verlo es: De todo lo que has sembrado y cosechado durante el tiempo que tienes de ser “económicamente activo”, tu capital es lo que te has quedado. El resto, de una u otra forma, se lo diste a alguien más.

Por supuesto, es una forma fría y puramente numérica de verlo. Tu capital, no refleja las experiencias y riqueza subjetiva que seguramente has acumulado. Pero en cuando a dinero, tu capital es todo lo que tienes.

  • Si tu capital es cero, significa que en realidad nada de lo que tienes, te pertenece. Tus cosas le pertenecen al banco.
  • Si es negativo, no sólo tus cosas le pertenecen al banco, sino que aún si les entregaras todo, ¡aún les deberías dinero! Esto puede suceder cuando has utilizado tu dinero para adquirir gran cantidad de cosas que pierden su valor o simplemente desaparecen. También puede suceder si has tenido pérdidas accidentales de activos (y no tenías algún seguro que te cubriera).
  • Si es positivo, estás en una situación mejor. Si perdieras todos tus ingresos y tuvieras que entregar todo al banco para pagar tus deudas, aún te quedaría algo.

Sin embargo, esta es sólo la mitad de la fotografía. El Balance te muestra en donde estás en un momento específico del tiempo, pero no te indica hacia dónde vas, que es igual de importante.

Alguien con capital negativo, podría estar en el camino hacia la riqueza y alguien con capital positivo podría ir rumbo a la quiebra. Estos detalles que se aclararán mañana cuando construyas tu Estado de Resultados.

¿Qué te ha parecido esta actividad? ¿Qué conclusiones puedes obtener de tu Balance General? Y más importante que eso: ¿Qué actitudes y hábitos crees que son las que te han llevado a tu situación actual? Es importante que te respondas esto porque si tu situación actual es buena, debes reforzar esas actitudes y hábitos. Si tu situación no es la que quieres, mantener las mismas actitudes y hábitos no te servirá de nada.

Y tú eres la única persona responsable de hacer los cambios que necesitas. ;)

¿Terminaste? Sigue con la siguiente tarea. ¿No sabes qué es MF20? Puedes leer más aquí.