Plantilla de Presupuesto Personal

Una plantilla para hacer un Presupuesto Personal es lo que más me han pedido desde que actualicé el artículo sobre cómo crear tu propio presupuesto.

Y eso es justamente lo que acabo de agregar a la Colección de Recursos de Economía Personal: Una hoja electrónica (compatible con Excel, OpenOffice.or, Numbers) para realizar tu presupuesto personal.

Una vez que te suscribas al boletín recibirás acceso, no sólo a esta Plantilla de Presupuesto Personal, sino que también recibirás acceso a todos los recursos (al día de hoy son 3 descargas) de la colección.

Categorías Ilimitadas

Muchas de las plantillas que encuentras en internet vienen con una cantidad definidas de categorías de ingresos y gastos y tienes que adaptarte a ellas. A veces puedes cambiarlas, pero no puedes agregar más. Esto es frustrante porque no todos tenemos la misma forma de ver nuestros gastos.

Una de las ventajas de la plantilla que he publicado es precisamente que no te limita a cierta cantidad de categorías para tus ingresos o gastos. Puedes tener tantas (o tan pocas) como tú quieras.

Cómo Descargarla

Como mencioné antes, lo único que debes hacer es suscribirte al boletín para recibir acceso a la Colección de Recursos que he publicado. Como suscriptor del boletín también recibirás artículos y consejos extras y te avisaré cuando publiqué nuevos recursos.

La razón por la que los recursos no son enteramente públicos es que prefiero asegurarme de que las personas que las descarguen sean personas que están listas para tomar acciones reales para mejorar sus finanzas.

Si dejara la descarga libre, habrían muchas personas que lo descargarían y luego se olvidarían de ellos. Prefiero que los descarguen las personas que han decidido no sólo usar la plantilla, sino también recibir información útil sobre finanzas en su correo. ¡Ese el tipo de personas que me interesa que usen los recursos!

Trabajo en Progreso

Aunque puse empeño en que esta Plantilla de Presupuesto Personal sea tan útil y flexible como fuera posible, aún la considero un trabajo en progreso. De hecho, creo que este es un buen punto de inicio para una herramienta mucho más completa que pueda apoyarte en tus finanzas. (hint: webapp).

Así que, si te decides a usarla (o al menos a descargarla para conocerla) me encantaría que me dieras tu retroalimentación. Ya sabes cómo contactarme.

Presupuesto Personal para Freelancers

Hoy continúo pagando mis deudas con los lectores. A Colo le debía algo específico sobre cómo hacer un presupuesto cuando tus ingresos son variables. Tal es el caso de los freelancers opuesto al caso de un empleado que recibe un salario fijo.

La solución es bastante intuitiva, que probablemente ya hayas considerado y que seguramente ya haces en otras áreas de tu vida.

Por ejemplo, cuando ves un video en YouTube si tu conexión es rápida simplemente le das play y lo ves sin problemas. Pero si tu conexión es lenta y la reprodución del video va más rápido que la carga, te toca… verlo… con… pausas… y… es… des… es… pe… rante.

¿Qué haces en ese caso? Le das pausa y lo dejas que cargue unos momentos para poder verlo con fluidez. En otras palabras, creas un “colchón” (o un búfer si eres algo geek) en el reproductor para no tener interrupciones.

El mismo concepto debes aplicar para crear tu presupuesto personal si tus ingresos son variables. Veamos cómo.

Presupuesto Personal para Freelancers

Lo primero que debes hacer es marcar una clara división entre tus gastos indispensables y los no indispensables. Utiliza esta información para saber la cantidad absolutamente mínima de dinero que necesitas para continuar tu vida y tu trabajo.

A continuación, decide de qué tamaño quisieras que fuera tu colchón para gastos en términos de meses. No hay una sola respuesta correcta, podrían ser 3, 6 o más meses. Para ayudarte a decidir observa lo siguiente:

  • ¿Tus ingresos como freelancer son estacionales? ¿Ganas más dinero al final de año? ¿Al principio del año? ¿Sube y baja en ciclos de 3 meses?
  • Si trabajas por proyectos, ¿cuál es la duración promedio de cada proyecto? ¿recibes un pago por cada fase del proyecto? ¿un sólo pago al final? ¿la mitad por adelantado y luego por fases?
  • En tu experiencia ¿cuál ha sido el período más largo durante el que tus ingresos han sido más bajos que tu promedio anual de ingresos?

Una vez que tienes una cantidad de meses en mente con al que te sientas cómodo, calcula cuánto dinero necesitas para cubrir tus gastos absolutamente necesarios durante ese período de tiempo. Ese será el tamaño de tu colchón.

Algo importante es que tengas claro que este colchón para gastos no es lo mismo que tu Fondo de Emergencias. Vamos, el nombre lo dice, el Fondo de Emergencias es para emergencias. Tu colchón es algo planificado fríamente para una realidad: tus ingresos fluctúan.

Ahora que ya tienes un monto en mente, ¡comienza a ahorrar específicamente para este colchón! Entre tus metas de ahorro deberás incluir esto como un rubro aparte, al igual que en tu planificación de gastos.

Probablemente tengas que apretar un poco más tus gastos mientras creas tu colchón, pero es algo inevitable. Es como ponerle pausa al video lento de YouTube. Considera conseguir trabajos extras durante un tiempo si no es práctico reducir más tus gastos.

En términos de importancia, tu ahorro para tu colchón de freelancer es más importante, por ahora, que tu ahorro a largo plazo y es igual de importante que los pagos a tus deudas si las tienes. Esto es así porque, por definición, tu colchón es para lo absolutamente necesario: comida, vivienda, luz, agua, etc.

Semáforo

Cuando ya hayas formado tu colchón puedes establecer un sistema de semáforo para tener presente a cada momento tu situación a corto plazo:

  • Verde: significa que tus ingresos de ese mes cubrieron satisfactoriamente tus gastos y te alcanzó para aportar a tus metas a largo plazo. Mientras estés en verde deberás ajustar tu colchón a su nivel original si has tenido que utilizarlo.
  • Amarillo: significa que tus ingresos no alcanzaron para tus gastos o te alcanzaron sin que sobrara nada. En este caso puedes utilizar dinero de tu colchón para cubrir gastos adicionales.
  • Rojo: significa que tus ingresos no alcanzaron para tus gastos y por lo tanto estás utilizando tu colchón. Aparte tuviste una emergencia y estás utilizando dinero de tu fondo de emergencias.

Conclusión

En conclusión, mi recomendación es que crees este colchón para tus gastos como una forma de compensar cuando tus ingresos disminuyen temporalmente.  Por supuesto, puede tomarte un buen tiempo llegar a tener tanto tu colchón como tu Fondo de Emergencias listos para cualquier situación, pero lo importante es comenzar cuanto antes con metas claras y específicas.

¿Ya haces algo similar a esto en tus finanzas? ¿Qué otra recomendación tienes para quienes tienen ingresos variables?

#MF20 Día 18: Actualizando tu Presupuesto

¡Bienvenidos al día 18 del programa, ya casi terminamos!

Ayer mencioné que una de las tareas que deben realizarse periódicamente para mantener el rumbo adecuado es ajustar el presupuesto mensual durante el año. Hoy veremos acciones específicas a considerar en esos ajustes.

¡Comencemos!

Actualizando tu Presupuesto

Utilizando el Plan Anual de Gastos que realizamos en los días anteriores, estos son los pasos a seguir:

Primero, copia tu ingreso del mes anterior al mes siguiente y realiza cualquier ajuste que sea necesario. Si recibiste algún ingreso extra, agrégalo.

Segundo, copia los “gastos” asociados con tus metas de ahorro y copia los mismos montos del mes anterior, a menos que quieras aumentarlos.

¿Qué? ¿Disminuirlos? No sé de qué hablas.

Tercero, usando tu registro de gastos determina en qué categorías de gastos cumpliste exactamente (o casi exactamente) lo que tenías planificado. Muchas cuentas que no varían de mes a mes estarán en este grupo. Copia esos valores a tu planificación para el siguiente mes.

Cuarto, si hubo gastos en los que gastaste más o menos de lo que tenías planeado, deberás manejar la diferencia:

Si el gasto aumentó en este mes, pregúntate ¿es posible que el siguiente mes se repita este aumento o este mes subió el gasto por una anomalía?

Si es posible que el aumento se repita, utiliza esa nueva cantidad para el mes siguiente.

Si es probable que el aumento NO se repita, presupuesta el promedio entre lo que tenías planeado y lo que en realidad gastaste para tener un margen.

Por ejemplo, si planificaste $200 y gastaste $220, para el siguiente mes planifica ($200+$220)/2 = $210.

Si el gasto disminuyó en este mes, haz un análisis similar: ¿es posible que el siguiente mes se repita esta diferencia o fue una condición anómala? Si es una categoría de gastos que intencionalmente estás tratando de reducir probablemente se repita.

Si es posible que la reducción NO se repita, presupuesta lo mismo para el mes siguiente. ¿Por qué? Porque te dará un margen de error saludable

Si es posible que el la reducción SÍ se repita, presupuesta el promedio. Esto te dará una cantidad menor pero de todas formas te deja un margen de error.

Por ejemplo, si planificaste $200 y gastaste $180, para el siguiente mes planifica ($200+$180)/2 = $190

Quinto, agrega cualquier nueva categoría de gastos que haya surgido que consideres que puede ser recurrente en el futuro.

Y por último, actualiza los pagos de tus deudas. Si tienes alguna cantidad extra de dinero puedes aprovecharla para pagar más a tus deudas o ahorrarla. Si terminaste de pagar alguna de tus deudas en el mes que termina, recuerda asignar el dinero que utilizabas para esa deuda a la siguiente en el listado.

¡Y eso es todo por hoy! ¿De qué forma actualizas tu presupuesto actualmente? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

¿Terminaste? Sigue con la siguiente tarea. ¿No sabes qué es MF20? Puedes leer más aquí.

#MF20 Día 17: Planificando Revisiones Periódicas

¡Bienvenidos al día 17 del programa!

Hoy hablaremos sobre la importancia de planificar por adelantado las fechas en las que harás una revisión a tu programa financiero. De la misma forma que tu automóvil necesita revisiones regulares para asegurarte de que todo está bien, tu programa financiero debe mantenerse actualizado para que sea útil.

Así que ¡comencemos!

Planificando Revisiones

Hay básicamente tres cosas que debes hacer para llevar a cabo tus revisiones de forma efectiva:

  1. Selecciona fechas específicas por adelantado: Esta es una buena forma de garantizar que dedicarás el tiempo necesario para hacer las revisiones. ¿Te ha pasado que dices que harás algo un mes y de pronto llega el fin de mes y no lo hiciste? Eso es lo que queremos evitar.
    En lo personal, reservo el tiempo para hacer estas revisiones un el primer fin de semana de cada mes. Ese fin de semana reviso mis planes del mes anterior. Aparte, cada tres meses reviso mis planes anuales y una vez al año reviso mis planes a largo plazo.
  2. Negociar tiempo: Una vez que seleccionaste las fechas específicas, deberás garantizar que no habrán distracciones durante ese tiempo. Déjales saber con anticipación a familiares o amigos que dedicarás este tiempo para algo importante y que tienes un Yeti que le hará daño a quien te interrumpa.
    Quizás tengas que hablar con tu cónyuge para acordar una fecha que sea conveniente para ambos. Mientras uno hace la revisión el otro puede estar alimentando al Yeti.
  3. Crea recordatorios: Utiliza tu método preferido para crear recordatorios de estas fechas importantes. ¿Usas Google Calendar ¿Tienes un iPhone? ¿Una agenda personal? Cualquier tecnología que utilices para tus recordatorios estará bien. Incluso podrías usar un servicio como Futureme para enviarte mensajes al futuro recordándote de lo que tienes que hacer.

¿Y qué es lo que tienes que hacer? Eso veremos a continuación.

¿Qué hacer en cada revisión?

Primero, debes estar en la mejor disposición de aceptar como te fue en el tiempo que ha pasado. Es probable que hayas cumplido tus objetivos pero también es probable que hayas encontrado obstáculos inesperados.

Esto es normal y lo mejor es que lo aceptes tal y como es sin que te cause frustración. El hecho de que estés haciendo una revisión de tus metas demuestra tu compromiso con las metas que te has planteado.

Segundo, deberás crear versiones actualizadas de tus estados financieros de la misma forma en que lo hicimos durante la primera semana del curso. Mi recomendación es que actualices tu Balance General cada 3 meses y tu Estado de Resultados cada mes.

Y tercero, deberás actualizar tu Plan de Gastos reflejando cualquier cambio que hayas visto en el mes que termina. En la tarea de mañana, veremos con mayor detalle cómo actualizar tus presupuesto mensual para reflejar mejor la realidad.

Por ahora, calcula cuánto tiempo crees que tardarías en llevar a cabo estas tareas, busca las mejores fechas para realizarlas y resérvalas.

¡Y eso es todo por hoy! ¿Ya tienes alguna rutina en la que puedas meter estas actividades? ¿En qué fechas crees que sería mejor para ti hacer estas revisiones? ¡Compártelo en los comentarios!

¿Terminaste? Sigue con la siguiente tarea. ¿No sabes qué es MF20? Puedes leer más aquí.

#MF20 Día 14: Plan Anual de Gastos (Parte II)

¡Bienvenidos al Día 14 del programa!

Ayer, hicimos la primera parte de tu plan de gastos donde contemplaste tus ahorros, gastos mensuales y no mensuales.

Hoy nos enfocaremos en agregar a este plan el pago de tus deudas (si tienes).

Si no lo has hecho, debes analizar tus deudas (según lo que hicimos en el día 8 ) y seleccionar el orden en el que las pagarás, dependiendo del método de pago de deudas que utilizarás.

Si ya tienes esto claro, ¡comencemos!

Plan de Pago de Deudas

Utilizando la misma hoja de cálculo que usaste ayer, lista tus deudas en el orden en el que deseas pagarlas. Aún no pongas nada en la columna de Estimación Inicial, nos encargaremos de eso en un momento.

De la recopilación inicial de información que hicimos deberías tener los siguientes datos por cada deuda:

  • El saldo actual de tu deuda
  • Tasa de interés anual
  • Pago mínimo mensual

Aparte, de las metas que estableciste, deberías tener el tiempo estimado (en meses) en el que quisieras pagar tus deudas.Con esta información, trazaremos el plan (de este primer año) de pagos a cada deuda.

Es posible que hayas establecido una meta —digamos 2 años— para pagar una deuda, pero ahora que hagamos los cálculos te des cuenta de que con el dinero que tenías planificado destinar para pagar no sea posible hacerlo en este tiempo. En tal caso, tienes 3 opciones:

  • Reduces más tus gastos para poder destinar más dinero al pago de deudas
  • Aumentas tus ingresos, también para poder pagar más rápidamente
  • Aumentas el plazo que tenías planeado para pagar la deuda

¿Parece una situación difícil? Lo es. Pero debes tomar una decisión. ¿Cómo sabes qué decisión tomar? Comencemos a poner todo en perspectiva incluyendo tus deudas en el plan de gastos. Deberás ir ajustando gastos, pagos de deudas, ahorro hasta encontrar el balance adecuado para ti.

Para esto, primero, toma tu primera deuda y calcula cuánto deberías pagar cada mes para terminar de pagarla en el tiempo que tu quieres. Para hacer esto, puedes:

  • Utilizar una calculadora como la que encuentras aquí. (utiliza el segundo formulario)
  • Si estás familiarizado con las fórmulas de Excel (o tu programa de hojas electrónicas) utiliza la fórmula PMT()

Estamos asumiendo que utilizarás el método de Bola de Nieve o de Costo Mínimo y que cada mes pagarás mas que el pago mínimo. También, para fines de este ejercicio asumiremos que tus deudas no aumentarán durante la duración del plan y que tus deudas mantienen una tasa de interés fija.

Segundo, el dato que obtengas es el pago mínimo aproximado que deberías hacer a tu deuda para cumplir con tu meta. Escribe este valor como Estimación Inicial para esa deuda.

Tercero, de la misma forma que con tus gastos no mensuales, llena todos los meses necesarios con la cuota que calculaste.

Cuarto, si tienes más de una deuda, escribe el pago mínimo de la siguiente en la columna de Estimación Inicial.

Quinto, rellena cada mes de tu siguiente deuda con el pago mínimo pero sólo hasta el último mes en el que todavía pagarás algo por la primera deuda. Por ejemplo, si los pagos de tu primera deuda llegan únicamente hasta septiembre, sólo hasta ese mes escribe los pagos mínimos de tu segunda deuda.

Sexto, Calcula cuál será el saldo de tu segunda deuda en el mes en el que terminas de pagar la primera. Para esto, utiliza esta otra calculadora con los datos iniciales de tu segunda deuda y en la última columna de los resultados que te genera, busca cual sería el nuevo saldo.

Séptimo, utiliza el nuevo saldo de tu deuda para calcular el nuevo plazo en el que pagarías la deuda con el nevo pago mínimo. Para esto utiliza de nuevo la calculadora del paso uno, pero esta vez utiliza el formulario de arriba.

Octavo, repite de los pasos cuatro a siete para todas las nuevas deudas que tengas si es necesario.

Noveno, haz de nuevo todos tus cálculos para asegurarte que los hiciste bien la primera vez 😉

Fácil, ¿verdad?

Estoy totalmente consciente de que este proceso podría ser mucho más sencillo con herramientas adecuadas. Si es la primera vez que haces algo así, las instrucciones pueden resultar confusas. Pero te aseguro que no lo hice intencionalmente :)

Afortunadamente, haber escrito esto paso a paso me hizo ver muchas necesidades que puede tener alguien que quiere tomar control de sus finanzas. En otras palabras, encontré muchas posibilidades para seguirles proporcionando valor a todos ustedes… y ya sabes lo que pienso de generar valor para la sociedad!

Pero regresando al tema, debes poner poner atención a la fila de Diferencia para asegurarte que no estás asignando más de lo que realmente puedes pagar.

Si debes realizar ajustes para que todo quepa en tus posibilidades, trata de mantener esta jerarquía de importancia:

  1. Si puedes, reduce más gastos
  2. Si ya no puedes reducir más gastos, aumenta el plazo en el que planeas pagar tus deudas
  3. En último caso, reduce la cantidad de ahorro. ¡Si, en último caso! Porque recuerda que es mejor haber creado tu fondo de emergencias que cubrir una emergencia con más deudas.
  4. Siempre mantén un enfoque en aumentar tus ingresos para reducir el tiempo en el que pagas tus deudas.

¡Esto es todo por hoy! ¿Qué te ha parecido la actividad de hoy? Como siempre, te espero en los comentarios.

¿Terminaste? Sigue con la siguiente tarea. ¿No sabes qué es MF20? Puedes leer más aquí.

#MF20 Día 13: Plan Anual de Gastos (parte I)

¡Bienvenidos al Día 13 del programa!

Hoy haremos la primera parte de tu plan anual de gastos. Este plan incluirá todas las salidas de dinero relacionadas con gastos y ahorro. La parte de las deudas la haremos mañana. Al final de la tarea veremos como este plan cumple con los principios de los que hablamos ayer.

¡Comencemos!

Plan de Gastos

Por lo general te pido que utilices una hoja de papel o una hoja electrónica. En caso de que realmente haya alguien haciéndolo en papel, déjame decirte que la tarea de hoy será mucho, mucho más fácil si la haces en una hoja electrónica. 😉

Actualización: Iván en los comentarios me sugirió que subiera un ejemplo en Excel del plan de gastos… y aquí está! Haz clic aquí para descargarlo.

Primero, escribe los siguientes títulos en diferentes columnas:

  1. Descripción del Gasto/Ingreso
  2. Estimación Inicial
  3. Una columna por cada mes del año

Como ya estamos a más de la mitad de enero, podrías comenzar con febrero. Tú decides.

Segundo, escribe en la primera fila tus ingresos estimados. Salario, bonos, comisiones, etc.

Tercero, debajo de tus ingresos escribe tus metas de ahorro mensual. Si tienes una sola meta sólo tendrás una línea, pero si tienes por ejemplo, Ahorro para Inversión y aparte Ahorro para Fondo de Emergencias, escríbelos por separado. En la columna de Estimación Inicial escribe cuánto ahorrarás mensualmente en cada categoría.

Cuarto, a continuación escribe tus gastos *mensuales* y sus respectivos montos. Si tienes gastos que ocurren cada cierta cantidad de meses aún no los escribas, nos encargaremos de esos en un momento.

Quinto, unas cuantas filas abajo (dejando espacio para tus gastos no mensuales y tus deudas) escribe y calcula la diferencia entre ingresos y gastos. En lo personal, prefiero escribir los ingresos con signo negativo y los egresos con signo positivo y hacer una “autosuma”. Lo hago así porque es más fácil escribir los gastos sin tener que recordar ponerles un signo negativo al principio. Y cuando olvidas ponerlo terminas sumando tus gastos y luego no sabes por qué te sobra dinero!

En este momento deberías ya tener una idea de cuánto dinero te sobra para repartir entre tus gastos “no mensuales” y tus pagos de deudas. Como mencioné al principio hoy sólo planificarás tus gastos y mañana tus deudas. Sin embargo, habrá un ir y venir entre la revisión de tus gastos y la de tus deudas para ajustar todo.

Sexto, escribe tus gastos no mensuales —escribe sólo el nombre, los montos todavía no— en orden ascendente de frecuencia. Es decir, primero escribe los que ocurren cada dos meses (por ejemplo, el servicio al automóvil) y luego los que ocurren cada 6 meses (por ejemplo, una matricula estudiantil) y por último los que ocurren cada año (regalos de cumpleaños, navidad, vacaciones, etc.)

Procura que también queden en el orden en el que sucederán. Es decir, si tienes un cumpleaños en Julio, ese iría antes de Navidad.

Séptimo, reparte cada gasto no mensual en mensualidades como lo harías con una deuda.

Por ejemplo, supongamos que tienes un gasto recurrente cada dos meses de $400. Para este gasto, asignarías $200 mensuales y al cabo de dos meses ya tendrías el dinero listo sin tener que apretar el resto de tu presupuesto (o peor, endeudarte) ese mes.

Otro ejemplo, digamos que harás un gasto de $2,400 en julio. Sin tomar en cuenta enero, tienes 6 meses para prepararte para ese gasto. Cada mes deberías asignar $2,400/6 = $400. En este caso, surge la pregunta ¿qué haces con esos $400 después de que ya realizaste el gasto? Depende de tus prioridades. Podrías reasignarlo a tus deudas, ahorros u otros gastos. Podrías comenzar a ahorrar para el mismo gasto, pero el siguiente año (aunque como ahora tendrás más tiempo, la cantidad mensual podría ser menor).

Octavo, una vez que tengas el estimando mensual para tus gastos no mensuales, escríbelo tanto en la columna de “Estimación Inicial” como en la columna de los meses en los que ahorrarás cada parte del gasto total. Esto te servirá porque a lo largo del año, conforme vayas refinando tu presupuesto ya tendrás esa cantidad lista.

Principios de planificación

Ahora, hagamos una revisión rápidamente de lo que acabamos de hacer verificar que hayamos cumplido con los principios de ayer:

  • Supuestos: La columna de “Estimación Inicial” representa lo que tu supones en este momento que serán tus gastos. A lo largo del año, irás refinando estos supuestos conforme te enfrentes a los gastos en la vida real.
  • Ejecución: La parte de tomar en cuenta la capacidad de ejecución que tienes, la trabajamos cuando analizaste tus gastos y deudas la primera vez. Y el ir acomodando todo en tu plan anual, también te ayuda a encontrar tu verdadera capacidad de ahorro y pago de deudas.
  • Nivel de detalle: El nivel de detalle en este caso abarca un mes (con todos tus estimados de gastos) y probablemente varios meses en el caso de los gastos no mensuales.
  • Planear planear: para completar el punto anterior, haremos una tarea donde especificarás los días (y la forma) específicos en que actualizarás tu presupuesto.
  • Refuerzos externos: Al finalizar todos los pasos de tu presupuesto, puedes imprimirlo y mantenerlo al alcance para hacer revisiones constantes. También puedes extraer las metas más importantes (como de ahorro y pago de deudas) y mantenerlas visibles en tu espacio de trabajo.

¡Eso es todo por hoy! ¿Qué te ha parecido esta actividad? ¿Ya tenías algún instrumento para iniciar la actividad? Recuerda que no necesariamente tienes que hacerlo exactamente como lo he descrito, puedes hacer tus propios cambios para ajustarlo a tu personalidad. Si haces algún cambio compártelo en los comentarios!

¿Terminaste? Sigue con la siguiente tarea. ¿No sabes qué es MF20? Puedes leer más aquí.

Un Ejercicio Simple para Determinar tu Situación Financiera

Hoy quiero que hagas un pequeño ejercicio de cálculo conmigo. Es realmente simple.

Primero, escribe en un papel o en un archivo Excel (o tu programa preferido!) los siguientes tres datos:

  1. Tus ingresos mensuales aproximados (podría ser cero)
  2. El total de tu Cuenta de Ahorro para Emergencias (podría ser cero)
  3. Tus gastos mensuales aproximados (dudo mucho que sea cero)

Segundo, realiza la siguiente operación:

(Ingresos + Ahorro para Emergencias) / Gastos Mensuales

Tercero, como este es un cálculo muy simple seguramente ya sabes lo que significa el resultado.

El resultado es la cantidad de meses que podrías cubrir tus gastos si tus ingresos se fueran al caño. Puede ser que te despidan, que te quedes sin negocio o incluso que tus padres no puedan mantenerte más.

¿Cómo te hace sentir el resultado que obtuviste? ¿Sientes que te abre los ojos? ¿Ya te lo esperabas? ¿Te sientes cómodo/a con tu resultado?

El propósito de este ejercicio no es que te asustes. Todo lo contrario. El propósito es motivarte a que si el resultado que obtuviste no te satisface, ¡comiences a tomar acciones hoy mismo para mejorarlo!

Si quieres, comparte en los comentarios el resultado que obtuviste y cómo te hizo sentir. 😉

Plan Financiero Personal

Un presupuesto personal es una herramienta esencial para lograr objetivos financieros que no están a tu alcance actualmente; y uno de los aspectos más importantes es que el presupuesto debe adaptarse a ti, y no al revés.

Mariano de Inteligencia Financiera acaba de compartir su metodología para administrar sus finanzas (es más que un presupuesto).

“…acá presento en Excel la planilla final que estoy utilizando la cual la confeccioné en base al libro “Finanzas para Papá” de Rigoberto A. Puentes. Obviamente le agregué algunos detalles muy interesantes que creo que a muchos les va a llamar la atención…”

Hay varias cosas que me gustan de este Plan Financiero:

  1. Es simple y fácil de usar. Si has usado Microsoft Excel, lo puedes usar.
  2. Es un ejemplo claro de que lo importante es que tus herramientas financieras se adapten a tu estilo
  3. No es sólo un presupuesto personal. Aparte, también tiene estados financieros que te ayudan a tener una vista general de tus finanzas.

Si estás interesado en crear tu propio presupuesto te puede ser útil este artículo que escribí hace tiempo en donde hablé sobre los fundamentos que debe tener un presupuesto personal.

Gastos Personales ¿Cómo controlarlos?

Este artículo es parte de la serie 7 reglas para llenar tus bolsillos, basadas en el libro El Hombre más Rico de Babilonia.


En el último artículo, hablé sobre cómo iniciar (o hacer crecer) tus ahorros. La clave para lograr eso es ahorrar 10% (o más) de tus ingresos y aprender a vivir con 90% (o menos) de tus ingresos. Pero, ¿cómo lograr controlar mis gastos para sobrevivir con 90% (o menos) de mis ingresos?.

La forma más directa de controlar tus gastos es utilizando un presupuesto.

Hay una infinidad de posibilidades para hacer un presupuesto. Puedes hacerlo tan sencillo o complejo como desees. Lo más importante es que tiene que ser un presupuesto que funcione para ti. Tiene que ser suficientemente sencillo para que sea fácil de usar, consultar y actualizar. Tiene que ser suficientemente completo para que refleje de la mejor forma posible la realidad de tus finanzas. No hay una sola “mejor forma” de hacer un presupuesto que aplique para todos. Sin embargo, hay algunos fundamentos que es bueno seguir para que tu presupuesto funcione. Puedes leer sobre estos fundamentos en este artículo.

Una vez que haz hecho tu presupuesto en papel, debes llevarlo a la práctica. Esto es algo que afectará directamente tu…

Estilo de Vida

Para muchos el obstáculo más grande para controlar sus gastos es el estilo de vida que llevan. Muchas personas no están dispuestas a sacrificar gastos innecesarios para poder vivir con el 90% de sus ingresos. Esto es común entre las personas a las que posiblemente escucharás diciendo “¿por qué ahorrar para el futuro si la vida es ahora? ¿no es mejor gastar el dinero ahora? De todas formas no estoy seguro de que vaya a estar vivo mañana, ¡hay que disfrutar la vida mientras se puede!”

Es completamente cierto, hay que disfrutar la vida mientras se puede; pero no es buena idea llevar esto al extremo. Hay un problema fundamental con llevar al extremo esta filosofía de vida. No puedes correr el riesgo de “vivir cada día como si fuera el último”. No puedes ir a gastarte todo tu dinero en alcohol y mujeres. Puedes tener la “mala suerte” de amanecer al día siguiente vivo, con resaca, sin dinero y con una esposa enojada. 😉

Existe un segundo grupo de personas que se resisten a un cambio en su estilo de vida. Este grupo de personas basa su estilo de vida en impresionar a otras personas con las cosas que compran. ¡Aunque tengan que endeudarse para hacerlo! Ropa de las mejores marcas, auto último modelo o cualquier otro juguete con el que puedan presumir. No quiero decir que estas cosas tengan algo de malo. Tienes todo el derecho de querer comprar juguetes caros. Pero si lo haces a costillas de la salud de tus finanzas, estás cavando un camino hacia una situación insostenible.

Finalmente, existe un tercer grupo de personas a quienes les resulta extremadamente difícil realizar un cambio de estilo de vida para ahorrar dinero. La mayoría de los lectores de este sitio, siendo latinoamericanos debe sospechar a quienes me refiero. Me refiero a las personas que viven en extrema pobreza. Lamentablemente, en latinoamérica esta todavía es una situación muy común.

Justamente hoy por la mañana tuve una conversación con alguien cercano que me hizo recordar que es difícil generalizar una regla como “guarda el 10% de tus ingresos” cuando tomas en cuenta los extremos. Vivir en extrema pobreza hace que sea casi imposible cumplir con una regla como esta. Es casi imposible darle vuelta a tu situación financiera cuando vives con lo mínimo. Pero la clave está en que es casi imposible, no imposible.

Esta última parte merece su tratamiento en uno (o varios) artículos aparte. Y dentro de las lecciones de El Hombre más Rico de Babilonia, hablaré más sobre este tema al llegar a la regla de “Aumenta tu capacidad de generar ingresos”

Mientras tanto, quisiera compartir una parte del libro que te ayuda a reflexionar sobre el uso de un presupuesto. Se trata de una comparación entre un presupuesto y…

La carga de un burro

Cuando Arkad, el hombre más rico de Babilonia, está describiendo cómo controlar los gastos de una persona uno de los alumnos se sobresalta, poniéndose a la defensiva porque no quiere hacer un presupuesto. El alumno dice que él es un hombre libre y que se rehúsa a convertirse en un “esclavo del presupuesto”. Él piensa que llevar y cumplir un presupuesto es una carga muy pesada, como los bultos de un burro de carga.

Arkad le responde con una pregunta: ¿quién haría tu presupuesto? ¿Si el burro pudiera escoger su carga, escogería lo más pesado? ¿o escogería balancear su carga con agua y alimentos para el viaje por el desierto?

El propósito del presupuesto no es privarte de cumplir tus deseos. El propósito es ayudarte a cumplir un objetivo más importante (tu libertad financiera) y proteger ese deseo mayor de tus caprichos casuales.

Conclusión

Esto es algo que ya he dicho antes, pero es importante así que no me importa repetirlo: Lo primero que tienes que tener claro antes de decidirte a controlar tus gastos (o tomar cualquier otra acción en relación a tus finanzas) es ¿cuál es el objetivo financiero que quieres alcanzar? sin esto, cualquier esfuerzo que hagas fácilmente se convertirá en un esfuerzo en vano. Si no sabes a donde vas, cualquier camino es bueno. O malo. Si sabes hacia donde vas, controlar tus finanzas tendrá sentido.

No le tengas miedo a un cambio de estilo de vida para ahorrar algo de dinero. Si tu objetivo es ahorrar dinero para obtener abundancia financiera en el futuro, el cambio de estilo de vida es sólo algo temporal.

Sólo hay 2 formas de ahorrar

Ahorra y sal de la pobreza

La clave para salir de una situación financiera limitada es invertir. Pero para poder invertir se necesita capital. Pues adivina ¿de dónde podrás obtener el capital?. Claro, del ahorro. El ahorro que luego inviertes.

Sabiendo esto querrás saber ¿Cómo ahorrar? ¿Cuáles son las mejores formas de ahorrar? Estas preguntas se simplifican mucho si te das cuenta de que en realidad sólo existen dos formas de ahorrar dinero.

Ahorrar vrs. Economizar

¿Cuál es la diferencia entre ahorrar y economizar? Es común que exista una ligera diferencia en la interpretación de estos dos términos. “Ahorrar” por lo general se refiere a apartar una cantidad de dinero para no gastarlo de inmediato sino para utilizarlo en algún momento futuro. El ejemplo clásico es tener una Cuenta Bancaria de Ahorro.

Por otro lado, “Economizar” se refiere a recortar la cantidad de dinero que tenías destinada para algún gasto y si ese sobrante lo guardas para utilizarlo en el futuro, lo estás ahorrando.

Ahí lo tienes, esas son las únicas dos formas de ahorrar:

  • Apartando una cantidad cada mes destinándola a tus ahorros
  • Economizando en tus gastos ya previstos y ahorrando las diferencias que logres.

Veamos a detalle cada una de ellas.

Cóbrate Primero

Un consejo muy útil para mantener el hábito del ahorro es que siempre incluyas en tu presupuesto una categoría de “gastos” en donde asignas la cantidad de dinero que deseas pagarte a ti mismo. Este pago, será el dinero que usarás para luego invertirlo, para crear un fondo de emergencias o simplemente para lograr comprar algo que aún no puedes pagar.

Es probable que sientas la necesidad de ceder y no pagarte a ti mismo porque, por ejemplo, prefieres disminuir tus deudas primero. Sin embargo, aunque parezca equivocado o contraintuitivo, es mejor que siempre te pagues algo a ti mismo. Si te encuentras en una situación así, considera esto: En el libro “Padre Rico, Padre Pobre”, Robert Kiyosaki explica que para lograr siempre pagarte primero debes convertirte en el peor cobrador de todos. Seguramente sabes que cuando un cobrador te molesta tanto hasta el punto en que te desespera, le pagas para poder librarte de él. Esas características debes tener en relación a cobrar tu pago. Debes ser el cobrador al que no quieres deberle. Así lograras pagarte primero.

Dependiendo del objetivo que tengas para tu ahorro puede ser que te convenga utilizar una simple cuenta de ahorros en un banco o buscar algo más sofisticado como una cuenta de ahorro a plazo fijo o una inversión a corto/mediano plazo. Usando alguno de esos instrumentos puedes ganar intereses al mismo tiempo que ahorras tu dinero de forma segura.

Guarda lo que te sobra

Durante el mes vas gastando conforme lo habías planificado en tu presupuesto. Es posible que te sobre dinero en algunas categorías. Si al sumar todas las diferencias que encontraste te queda algún sobrante, debes decidir qué hacer con ese dinero. Esto es a lo que muchas personas se refieren comúnmente como “economizar”, es decir, reducir los gastos intencionalmente para crear un sobrante.

Luego, debes decidir que hacer con tu sobrante. Básicamente tienes dos opciones:

  1. Mantener la cantidad en tu presupuesto sin ningún cambio. Así, el siguiente mes seguirás teniendo holgura en la categoría en la que tuviste una diferencia.
  2. Ajustar las cantidades en tu presupuesto y asignando desde antes las diferencias a otra categoría, por ejemplo, tu ahorro fijo.

Podría decirse que para un buen hábito de ahorro, cobrarte primero es una regla obligatoria. Guardar lo que te sobra, es opcional. De cualquier manera, si no guardas lo que te sobró en el mes, aún estarás ahorrando lo que destinaste específicamente para ahorro en tu presupuesto. Por supuesto para lograr todo esto, es esencial que primero hagas tu presupuesto.

Conclusión

Como puedes notar esta filosofía de ahorro es muy simple, especialmente porque todo queda reducido a dos opciones. Además, es más inteligente ahorrar de esta forma y no cómo lo hace la mayoría de personas: en primer lugar, ahorrando lo que les sobra de sus gastos (si les sobra algo) y muy pocas veces, destinando una cantidad fija para esto. Exactamente lo opuesto a lo que acabas de leer.